Y no es éste el único disgusto que han debido afrontar sus accionistas, que también han asistido al cambio de su cúpula directiva y han conocido un plan de despidos de más de 15.000 empleados en su división de outsourcing corporativo.

“El problema no es sólo el efecto concreto, sino la suma de todos ellos. La incertidumbre ha sido constante y sus consecuencias son un riesgo, algo nada deseable para el negocio del outsourcing”, asegura Bryan Britz, director del grupo de Servicios en Gartner.

La priorización de los recortes de costes y los accionistas, sobre los propios servicios y los clientes, ha provocado ya que varios clientes hayan saltado del barco, porque “sienten que HP se ha centrado en sus problemas financieros internos y en el precio de sus acciones y se ha olvidado de su orientación al cliente, algo que le convirtió (junto a EDS) en líder del mercado”, asegura David Rutchik, socio de la consultora de outsourcing Pace Harmon. “El juego limpio de los proveedores indios, se está viendo favorecido por esta circunstancia y recibe buena parte de estos clientes desafectos, porque están demostrando que ser flexible es un gran valor para responder a los problemas del cliente”, concluye Rutchik.

Incluso, las cosas pueden empeorar para HP si sus grandes clientes comienzan a detectar problemas de gestión, derivados de los despidos que se anuncian, o si comienza a perder talento profesional, a pesar de que la compañía ha levantado cortafuegos para minimizar este riesgo.

En el medio plazo, los clientes de HP  deben prestar mucha atención al roadmap de servicios empresariales de la compañía y analizar no sólo si HP les encaja en su estrategia de negocio sino también si la estrategia de negocio de HP les conviene.