Como consecuencia de la adquisición, el servicio de ésta se interrumpirá, aunque la parte gratuita de su aplicación se mantendrá en activo para los usuarios actuales hasta el 31 de agosto próximo, según ha reconocido la propia firma.

Dropbox no ha querido hacer comentarios a la información ni se han conocido los términos económicos del acuerdo.

La empresa quiere ser un jugador en el mundo de la colaboración empresarial y cree que tiene que hacer algo más que sincronizar archivos entre diferentes dispositivos, según Forrester. Y, con ese fin, la empresa está buscando áreas adyacentes que le permitan expandir su capacidad principal, señala su analista T.J. Keitt.

Uno de estos "adyacentes" puede ser la comunicación en tiempo real y ahí entraría Clementine. La adquisición incluye tanto su tecnología como el talento de la compañía, que Dropbox utilizará para crear una nueva experiencia de colaboración en torno a los archivos almacenados en su nube, con servicios de voz y mensajes de texto, añade este experto.