Durante más de cuatro décadas hemos ido asistiendo a sucesivas confirmaciones de la vigencia de la Ley Moore, y no es la primera vez que alguna voz más o menos autorizada en la materia afirma que las predicciones de Moore han dejado de tener vigencia. El caso es que los nuevos desarrollos y necesidades de las empresas, además de la creciente concienciación por la tecnología sostenible, hacen que Bill Dally haya señalado que las técnicas de computación en paralelo implementadas en las más modernasGPUhan conseguido acabar con la famosa Ley Moore.

Pero la visión de Moore tenía una segunda parte menos conocida, y es que él señaló en 1965 que la cantidad de energía consumida por cada unidad de computación descendería en la medida en que fueran incrementándose el número de transistores, lo que permitiría mantener un consumo de energía constante mientras se multiplicaba la capacidad de computación.

Esta relación de incremento de potencia y mantenimiento de consumo es lo que pone en duda Bill Dally, que insiste en que la creciente necesidad de potencia de empresas, entidades y organizaciones está poniendo en grave riesgo la sostenibilidad del planeta. Como alternativa, Dally plantea una opción tecnológica que no es nueva, sino que ya está implementada en las GPU: el procesamiento paralelo, que podría permitir multiplicar por cuatro la capacidad de computación anualmente sin que por ello se incremente el consumo de energía.

Los sistemas multicore propuestos por la industria como alternativa no son la aproximación adecuada al problema, según Dally, que compara esta solución con la idea de querer construir un avión poniéndole alas a un tren. En su opinión, las CPS consumen demasiada energía por instrucción y no son capaces de trabajar realmente de modo paralelo para incrementar el rendimiento.

Tecnológicamente, la alternativa que propone Bill Dally es la implementada en la arquitectura CUDA de Nvidia, si bien existen otras voces, como la del investigador y futurista Ray Kurzweil, que siguen confiando en la vigencia de la Ley Moore, por lo menos, hasta 2020.