De acuerdo con los datos sobre vulnerabilidades de Qualys, coautor del informe publicado por SANS, la versión 9 de Acrobat ha conseguido reducir a unos 15 días el tiempo que tardan los parches en llegar a más del 50% de los sistemas afectados, una variable conocida como “half life”. El período se encuentra ya muy cerca de los 14,5 días que tardan las actualizaciones de Windows.

Con las versiones 7 y 8, que carecían de la funcionalidad de actualización automática, el “half life” de Adobe Reader se elevó durante 2009 a nada menos que 65 días. Además, incluso seis meses después de emitidas las actualizaciones, la tasa de “persistencia” (el nivel de sistemas no parcheados) se mantenía en un 45%, disminuyendo a un 40% en los meses siguientes.

Sin embargo, parece que la aplicación de parches de seguridad no representa una prioridad para los usuarios, pese a que los exploits para PDF siguen siendo uno de los principales riesgos TIC tanto para las empresas como para los particulares. Así lo demuestra el hecho de que el 50% de las instalaciones del producto sean versiones anteriores a Acrobat Reader 9.