Para llevar a cabo esta compra, Acer ha contado con la ayuda de otra compañía que adquirió recientemente, Gateway. La firma estadounidense le ha dado el apoyo necesario para hacerse con Packard Bell ya que contaba con el derecho a contraofertar cualquier propuesta si la compañía entraba en conversaciones de compra por alguna de las partes interesada. De hecho, tanto Acer como Gateway, junto con Lenovo, habían hecho público su interés por comprar Packard Bell. Finalmente, ha sido la primera la que se ha llevado el gato al agua.

Así, el acuerdo al que han llegado las compañías establece que Acer compre 500 acciones comunes de Packard Bell, junto a las 30.000 de clase B y otras 7.000 de clase C.

Este movimiento se ha interpretado en la industria de formas muy diferentes de tal manera que algunos analistas señalan que la compra no aporta nada a Acer, que ya tiene una fuerte posición en el mercado europeo. Sin embargo, otro punto de vista bien distinto es la interpretación que dan desde la consultora Forrester, para cuyos analistas, esta adquisición, si bien no aporta grandes beneficios a Acer, sí puede verse como una batalla ganada frente a Lenovo ya que, de haber comprado ésta Packard Bell, habría tenido consecuencias negativas para Acer.