El nuevo Samsung Galaxy S cuenta con algunas características que lo hacen especial. La primera es su pantalla SuperAMOLED de 4 pulgadas, que aporta un 20 por ciento más brillo, un 80 por ciento menos reflejos, un ángulo de visión de 180 grados y un consumo de batería un 20 por ciento menor. Cuenta, asimismo, con tecnología mDNIe (Mobile Digital Natural Image engine) para ofrecer imágenes más nítidas y cristalinas.

La segunda es su procesador de 1 GHz, con un núcleo ARM Cortex A8, desarrollado por la propia Samsung.

La tercera es su sistema operativo, Android 2.1, lo que le permite acceder a un amplio abanico de aplicaciones, tales como Layar, con información geolocalizada a partir de lo que capta la cámara fotográfica del dispositivo; Swype, sistema de escritura más rápido; o Google Navigation, que permite la navegación por voz.

Otros elementos técnicos de este dispositivo son la cámara de 5 megapixeles, reproducción y grabación de vídeo HD, A-GPS, Bluetooth 3.0, USB 2.0, Wi-Fi 802.11 b/g/n, y una batería de 1.500 mAh.

En cuanto a su comercialización, para portabilidad, el dispositivo estará disponible desde 0 euros con tarifa de datos de 15 euros y un consumo de voz mínimo de 29,90 euros; para nuevas altas desde 69 euros; y para el programa de puntos, desde 6.500 puntos y 267 euros o 130.000 puntos y 0 euros.

En caso de que quiera adquirirse libre, el precio es de 569 euros.