Según se ha podido saber, la versión reducida de Windows 7 será más económica y menos exigente técnicamente, para que tenga una elevada penetración en los ordenadores de bajo coste. Además, Ballmer ha avanzado que aquellos que adquieran esta versión podrán actualizarla a la versión completa de forma fácil, si bien ha declinado fijar una fecha definitiva para el lanzamiento del sistema operativo.

Con este movimiento, la compañía espera hacerse con una gran parte del suculento negocio de los mini portátiles. "Tendremos un alto porcentaje del mercado de los netbooks”, ha pronosticado el consejero delegado de Microsoft, quien precisó que, actualmente, cerca del 90 por ciento de los netbooks suministrados en 2008 contienen el sistema Windows XP.

Recientemente publicábamos como el auge de los netbooks estaría perjudicando a Microsoft al reducir tanto su margen de beneficio por licencia como el número de licencias vendidas, por lo que la decisión de hacer una versión específica de Windows 7 para netbooks trataría de corregir esta situación.