Los involucrados en el Higher Speed Study Group (HSSG) dentro del IEEE están divididos en si incluir a 40G Ethernet como parte de su estatuto o estar como hasta ahora.

Los defensores de 40G argumentan que es un paso necesario, simple y efectivo en términos de costes y que tiene un amplio potencial de mercado. Sus oponentes defienden que lo único que haría sería retrasar el progreso de 100G, que ya de por sí tiene un gran potencial.

Hace unos meses, el HSSG pareció dar un paso de gigante hacia el establecimiento del acuerdo. Pero en enero de este año, los promotores de 40G empezaron a hacer más ruido. Ahora, incluso está en peligro la propia integridad del grupo HSSG por esta disputa, por lo que su futuro se discutirá en una reunión a celebrarse el próximo mes en la ciudad de San Francisco, en la que los líderes del HSSG intentarán llegar a un acuerdo sobre esta polémica. Sin embargo, si el consenso no se alcanza, el IEEE podría disolver el grupo de trabajo.

“Todos debemos trabajar para intentar llegar a un punto de consenso, o el futuro de este grupo está claramente en duda”, defiende el jefe HSSG, John D'Ambrosia.

No obstante, este responsable espera que en esta reunión de julio el HSSG logre un consenso acerca de si incluir 40G en el trabajo que están teniendo en 100G o permitir que la estandarización de 40G evolucione por sí misma. “Tenemos que adoptar un objetivo 40G y los que estén relacionados con él, así como lo que tenemos que hacer para conseguirlos”, asegura D’Ambrosia.