“Las soluciones convergentes han despegado hace ahora unos 18 meses. Pero no hay mucho que contar si sólo nos centramos en el precio”, ha declarado Steven Hampson, director de soluciones empresariales de Nortel en la región asiática.

Según Hampson, la clave en estos momentos reside en ir hacia las comunicaciones unificadas empleando una plataforma de protocolo de Internet (IP) para llevar tanto la voz como los datos. Son precisamente las aplicaciones que permiten esto, y no el precio, lo que, según Nortel, está liderado la transición hacia las comunicaciones convergentes.

Sin embargo, el problema reside en que en muchos mercados sigue existiendo poca conciencia de que el IP es algo más que una solución de ahorro de costes, sin tener en cuenta la cantidad de aplicaciones que pueden sacar el máximo jugo al empleo de IP.

Según Hampson, nunca ha habido tanto interés en movilidad como ahora, añadiendo que esta curiosidad aumenta entre los clientes en la medida en que aplicaciones interesantes surgen para permitir estas comunicaciones móviles. “Movilidad es mucho más que acceder a Internet; la tecnología inalámbrica va más allá de ordenadores portátiles y datos y por eso se están desarrollando muchos tipo de aplicaciones para redes inalámbricas”, detalla.