Cerca de tres millones de habitantes que pueblan diferentes zonas rurales en España podrán tener acceso a Internet mediante conexiones de banda ancha. Es el objetivo del Programa de Extensión del Ministerio de Industria puesto en marcha el año pasado y cuya primera fase culminará a final de 2006.

El objetivo final es conseguir que todo el territorio pueda acceder a servicios de banda ancha, en las mismas condiciones de calidad de conexión y con ofertas similares a las zonas urbanas.

Los operadores encargados de desplegar la infraestructura necesaria para que más de 3.700 poblaciones acaben el año con la posibilidad de acceso a redes de alta velocidad han comprometido ya una inversión de más de 54 millones de euros, de los 231 millones de euros previstos para todo el programa. El programa finalizará habiendo beneficiado, según las estimaciones, a más de 6,5 millones de personas.

El despliegue de estas nuevas redes, gracias al programa del ministerio, se ha extendido a poblaciones de once comunidades autónomas: Andalucía, Asturias, Aragón, Baleares, Canarias, Cantabria, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia y Murcia.