Hasta el 11 de enero los desarrolladores incluirán esta información a través de la consola de Google Play y, desde esa fecha, tendrán que realizar una declaración de publicidad cada vez que incluyan una actualización de las apps. El que no lo haga correctamente, podrá ser expulsado de la tienda. Pero, eso no significa que en esa misma fecha tenga que mostrarse públicamente.

De esta forma, Google podrá habilitar una etiqueta que informará al usuario en caso de que la app que vaya a descargar tenga anuncios.

Esta etiqueta será nueva pero no será la única, ya que Google ya las utiliza desde para identificar aquellas apps que son aptas para familias.

El hecho de que se fije el 11 de enero como fecha para haber facilitado esa información, no quiere decir que esta información se muestre ya públicamente. Cuando sea así, será una ventaja añadida para sus usuarios que sabrán si la app gratuita incluye o no publicidad.