Durante los últimos cinco años, las versiones empresariales de mundos virtuales, como el tan aclamado Second Life, serán tan importantes para las acciones comerciales como lo es hoy en día la web. Según un reciente estudio de Forrester Research, esta tendencia se irá dibujando a lo largo de los próximos años y será especialmente importante para aquellas compañías que comiencen sus experiencias en los entornos 3D on-line con proyectos de colaboración.

Erica Driver, analista de Forrester y autora del informe en el que se hace hincapié en esta tendencia, apunta que los negocios aún deben esperar un poco para estar preparados para una incursión en los mundos virtuales. No obstante, todo parece indicar que son las grandes corporaciones las que están tomando la iniciativa en la inmersión en esta nueva esfera y ya se están pudiendo ver algunos proyectos en sedes de compañías como IBM, Intel, e incluso en las de instituciones gubernamentales como en el ejército de los Estados Unidos, que se han podido convertir en auténticas sedes virtuales.

A pesar de las muchas ventajas que este mundo puede proporcionar, para otras muchas empresas, esto no sólo conllevará la necesidad de destinar recursos, sino que también implicará la necesidad de formación para aquellos nuevos usuarios que se adentren en estos mundos virtuales para que resulten realmente productivos.

De acuerdo con Erica Driver, “aunque hoy en día puedo tener varios monitores en mi escritorio, uno de los cuales es mi oficina virtual, para la mayoría de gente, actualmente, aún es demasiado difícil utilizar y entrar en este mundo”.

A pesar de esto, siguen proliferando redes sociales como Facebook, software para la creación de blogs y otras aplicaciones on-line, que participan en mundos virtuales y que permiten adquirir conocimientos y práctica, por ejemplo, al pensar en cómo crear un avatar y manipularlo en un mundo virtual. Ante este tan a menudo “autoaprendizaje” no es de extrañar que el mundo virtual esté siendo ampliamente adoptado.

De hecho, en mayo del pasado 2007, un informe de Comscore apuntaba que el mundo virtual más conocido y popular para los consumidores era Second Life, que por entonces ya contaba con 1,3 millones de usuarios activos. Para la analista de Forrester, parte del éxito de estos mundos hay que buscarlo en la facilidad de navegar a través de ellos con sólo tener un poco de práctica, aunque bien es cierto que, para algunos, puede ser necesario un poco más de tiempo para que les resulte fácil de utilizar.

Sin embargo, los desarrolladores están destinando importantes esfuerzos en hacer que estas aplicaciones sean fáciles de utilizar. En opinión de Driver, los mundos virtuales aún resultarán mucho más atractivos en un futuro próximo para aquellas organizaciones que tienen personal disperso en distintas ubicaciones y muchos trabajadores remotos. Gracias a lo que ofrecen los mundos virtuales, estos trabajadores ahora pueden estar conectados mediante herramientas colaborativas como conferencias a través de la web, videoconferencias o teleconferencias, que pueden ayudar al trabajador a optimizar su relación con la empresa y, por ende, a mejorar su trabajo e incluso su productividad.

No obstante, aún es necesario desarrollar más estos aspectos ya que, en opinión de la analista de Forrester, existe una falta de interactividad y libertad de movimiento que se puede encontrar en los entornos 3D.

Sin embargo, entre las razones para comenzar a considerar la inmersión en estos mundos virtuales, la analista de Forrester identifica una serie de puntos clave.

Que viajar es cada vez menos económico es uno de los argumentos que podrían incitar a apostar por la creación de sedes empresariales virtuales. Además, desde esta consultora sostienen que, en los entornos de formación, adquirir equipamiento puede ser muy costoso, un gasto que podría recortarse en el caso de que se apostara por los entornos de formación virtual. Junto a esto, otra de las premisas de las que parte Driver es que la interactividad con otros compañeros de trabajo es más natural en un “mundo virtual” que mediante teleconferencias o chats.

Ante esto, no cabe duda de que la entrada de las empresas en el mundo virtual ya no es una cuestión de futuro. El mundo virtual en la empresa es ya posible hoy.