Un reciente estudio llevado a cabo por Credant Technologies entre trabajadores londinenses constata que un 28 por ciento de ellos se lleva, con frecuencia, el portátil o el móvil a la cama para trabajar, pese a que el 57 por ciento reconoce que es un muy mal hábito.

Más de la mitad de los que trabajan desde la cama lo hacen entre dos y seis horas a la semana, según esta misma encuesta, en la que el 8 por ciento también ha confesado que por las tardes dedican más tiempo a actividades de ocio con sus dispositivos móviles que a hablar con socios de negocio. 

pareja portátil móvil en camaA la pregunta “¿Qué es lo último que hace antes de irse a dormir?”, el 96 por ciento responde que besa a su pareja para desearle buenas noches. El 4 por ciento restante (el 71 por ciento de los cuales eran hombres, según el estudio) confiesa que termina el trabajo o repasa el correo electrónico.

Según esta encuesta, más de la mitad de los trabajadores cargan y descargan información corporativa sensible a sus teléfonos móviles cuando están en la cama. Para ello, muchos de ellos utilizan una red inalámbrica que, en la mitad de las ocasiones, no está asegurada.