Aunque la cifra es nueva y no se ha estudiado su evolución, los analistas creen que esta nueva tribu urbana ha evolucionado a mayor ritmo que el desarrollador profesional y que, incluso, lo superará en los próximos años, como asegura el director del estudio de IDC, Al Hilwa.

Este aumento de los programadores aficionados es una gran noticia para los defensores de la alfabetización informática y de la divulgación de la programación para que el individuo la aproveche mejor en un mundo dominado por las tecnologías.

Para IDC, un hobbyist es alguien que pasa al menos 10 horas al mes escribiendo programas o código para ordenadores o móviles, aunque su fuente de ingresos principal no es ésta, y lo hacen por muy diferentes razones, fundamentalmente por diversión o ganar un dinero extra, o el sueño de hacerse rico con una aplicación. Pero también hay muchos que contribuyen de esta forma a una labor social, participan en comunidades de software libre o colaboran con diferentes causas. Y, por supuesto, la amplia legión de estudiantes.

Para la consultora, las empresas deben tener ya en cuenta y manejar un grupo de programadores, pero también tener en cuenta a estos hobbyist, como forma de acercarse más al consumidor o al ciudadano y jugar con su plataforma de forma más informal. De hecho, este aficionado o no profesional suele estar al día de las últimas novedades.

Sin embargo, los países con sectores tecnológicos fuertes suelen tener más desarrolladores profesionales que aficionados, muchos de ellos ya alistados como profesionales en las empresas, mientras que los países con sectores de tecnología más débiles tienden a tener mayor proporción de aficionados, asegura también IDC.

En todo caso, vivimos un gran momento para los programadores aficionados. Los estándares web y el software de código abierto están llevando los costes de desarrollo a cero y hay muchas opciones en Internet con mucha documentación y tutoriales gratis, como Stack Overflow y Codecademy, además de un número creciente de programas y servicios de software, como Salesforce.com, que pueden mejorarse con módulos o aportaciones personalizadas, que no requieren la intervención de un profesional.

En general, IDC estima que hay unos 29 millones de personas trabajando en el sector TIC en todo el mundo. Además de los 18,5 millones de desarrolladores de software entre profesionales y aficionados, hay también unos 18 millones de trabajadores en áreas de gestión y operación de los sistemas. La consultora cree que los trabajos para programadores crecerán a un ritmo mayor que el de este grupo minoritario.

El informe concluye que la omnipresencia del software en todos los dispositivos que utilizamos será su principal motor, con Internet de las Cosas como siguiente estación de destino, lo que seguirá impulsando el mercado de programadores mundial.