La Comisión de Servicios Públicos de California ha advertido que los servicios que permiten compartir los gastos de un vehículo entre varios pasajeros, como los de Uber, Lyft y Sidecar, son ilegales en el Estado de California y que, en todo caso,  estas empresas pueden proponer su modificación de la ley pero que, si no, la agencia debe hacer que se cumpla.

Las tres compañías aseguran que están trabajando con la comisión este tema y que, de momento, no suspenderán sus servicios. En su día, las autoridades de este Estado aprobaron una nueva normativa que regulara los servicios de estas tres compañías. Sin embargo, esa ley no contemplaba la posibilidad de realizar car-pooling, como se conoce a esta moderna forma de compartir vehículos con desconocidos.

Este es el segundo varapalo para los servicios de Uber este mes, ya que hace escasos días el Tribunal Regional de Frankfurt dictó medidas cautelares contra la empresa en Alemania. La orden temporal prohíbe a la compañía ofrecer sus aplicaciones de telefonía móvil para poner en contacto a conductores y pasajeros, afirmando que la red de conductores de Uber carece de las licencias comerciales necesarias para ofrecer este servicio.