Parece que el spam está uniéndose a otras molestias propias de Internet, como los anuncios emergentes (pop-ups), que los usuarios han terminado odiando pero tolerando. El estudio de Pew Internet & American Life Project cita dos razones por las que la gente cada vez considera el spam menos problemático. Una de ellas es que el volumen de correo basura con contenidos pornográficos ha descendido. La segunda es que están más informados sobre el spam.

Según este informe, el porcentaje de usuarios que afirman que el spam de sus buzones se ha reducido cada vez es menor, hasta situarse en uno de cada diez usuarios. Sin embargo, el porcentaje de usuarios que afirman que el spam no es un problema para ellos ha crecido del 16% al 28%.

De hecho, el volumen de e-mails considerados correo basura es cada vez mayor. Un estudio de SpamFighter afirmaba en noviembre de 2006 que sólo el 16 por ciento de los correos electrónicos que se reciben son legítimos. Y un informe más reciente del fabricante de seguridad Marshal advierte que a finales de año el spam representará el 90% del correo electrónico.

El estudio sugiere que los usuarios tampoco tienen entre sus prioridades frenar el spam, ya que el 71% usa filtros anti-spam, un incremento moderado respecto al 65% de hace dos años.

Otro dato interesante del estudio es que el 55% de los usuarios dice que el spam ha hecho que confíen menos en el correo electrónico en general, aunque este dato no ha registrado incrementos significativos en los últimos años.

(Ver el artículo “Algunos trucos para luchar contra el spam”)