Con esta medida adoptada por la Comisión Europea, prácticamente todas las industrias se verán beneficiadas debido a la gran cantidad de dispositivos que trabajan en esa frecuencia corta así como el rango de edad de ciudadanos que utilizan al cabo del día dispositivos que emiten en dicha frecuencias: desde un mando a distancia para la puerta del garaje hasta un transmisor para oír si un bebé se despierta.

Desde el punto de vista de los fabricantes, esta medida es sumamente beneficiosa puesto que ellos ahora sólo tendrán que hacer un único producto. Paralelamente también se armonizarán las frecuencias radioeléctricas de los dispositivos de identificación por radiofrecuencia (RFID). Para los consumidores esta medida puede significar una rebaja en los precios de estos productos, sobre todo en los productos de consumo como los ordenadores portátiles, que podrán funcionar sin licencia en todos los estados miembros.

Esta iniciativa de la Comisión, que acaba con la fragmentación que caracterizaba la disponibilidad de frecuencias, contribuirá directamente a reforzar la libre circulación de bienes y servicios en el mercado interior.

Para llevar a cabo esta decisión han sido consultados expertos en espectros radioeléctricos quienes especificaron las condiciones para la armonización del espectro aplicable en la UE a una amplia gama de radiotransmisores de baja potencia y de corto alcance.