Lo acaba de adelantar la consultora Juniper Research, que estima que más de 1.500 millones de tarjetas de embarque se entregarán vía dispositivos móviles en 2019, frente a los aproximadamente 745 millones actuales. Esto supone una de cada tres.

Los viajeros frecuentes son los que más utilizan ya esta opción, frente a los turistas que siguen prefiriendo el formato tradicional.

De momento y según datos del especialista en soluciones tecnológicas para aerolíneas, SITA, el 53 por ciento de las compañías aéreas ya han implementado aplicaciones capaces de impulsar esta operativa, cifra que pasará al 91 por ciento en 2017.

Además, las compañías que han implantado el sistema registran crecimientos de dos dígitos en esta modalidad de embarque.

Sin embargo, esta rápida transición está perjudicando a otras opciones, como NFC, que se ha visto relegada en muchos casos y no está logrando implantarse en este tipo de operaciones. Como destaca el informe, su principal hándicap es que debe lograr el acuerdo y la inversión necesaria de todas las compañías aéreas y aeropuertos para extenderse.

El estudio también adelanta que el transporte vía metro o autobús será el que más utilice los pagos NFC con el móvil, sobre todo por la alta frecuencia de utilización que implican. Y, especialmente en Europa y Asia, ganará terreno rápidamente.