Según el periódico económico, los recortes afectarán principalmente a las operaciones europeas y chinas de Sony y se espera que el anuncio forme parte de un plan de reestructuración que se presentará el próximo 4 de febrero, cuando reporte resultados.

Sony se ha visto perjudicada por las duras condiciones del mercado en los últimos años. Su último intento de dar la vuelta a sus operaciones en el segmento de smartphones empezó en 2012 cuando adquirió la participación de Ericsson en Sony Ericsson, el fabricante que ambas crearon en 2001.

En el último trimestre conocido, de julio a septiembre pasados, Sony Mobile Communications logró ventas de 2.800 millones de dólares, con un aumento de poco más del 1 por ciento. Las operaciones de la división fueron casi planas pero se consignaron  números rojos.

En ese momento, la compañía anunció ya 1.000 despidos. Para los tres meses finales de 2014, Nikkei dice que podría tener una pérdida similar, al parecer, por la dura competencia en China. La estimación es que el negocio siga perdiendo dinero en 2015, pero la firma planea que vuelva a la rentabilidad en 2016.

Los smartphones de Sony han recibido elogios, pero sus altos precios han limitado su popularidad.