En este periodo de cinco años, Sony calcula que podría comercializarse en smartphones, según el diario japonés Nikkei, que detalla un plan para sustituir las actuales baterías de iones de litio por otras creadas a partir de litio-azufre y magnesio-azufre. El resultado podría ser una mejora de hasta el 40% en densidad por volumen.

El problema con las de iones de litio es que están llegando a su límite de densidad de energía. Los fabricantes de teléfonos pueden aumentar el tamaño de la batería, pero no su rendimiento. Se trata de un cuello de botella que sólo puede empeorar en el futuro.

Como explica PCWorld.com, la única solución posible es desarrollar una nueva química para la batería, pero resulta complicado, ya que las alternativas suelen ser menos estables para soportar las cientos de recargas necesarias para la electrónica de consumo. Más allá de las cuestiones técnicas, el proceso de probar y fabricar nuevas baterías requiere tiempo.

De hecho,  Nikkei señala que Sony no ha limado todavía los problemas técnicos y que las baterías de litio-azufre siguen siendo propensas a "generar calor o ignición".