En diez años ya no estarás utilizando tu smartphone, al menos no de la forma en la que lo haces hoy. Todo lo “smart” habrá escapado y vagará de forma libre sin el “phone”. 

Es difícil imaginar en una forma diferente de usar un móvil ya que siempre tendemos a pensar que todo será siempre igual. 

De hecho, se dijo una vez que nunca habría un teléfono en cada casa ya que no había suficientes mujeres jóvenes para atender las centralitas. 

Sin embargo, la tecnología cambia y evoluciona continuamente, y las señales suelen estar presentes antes de que se produzca el cambio. 

Aunque muchos y muchas se sorprenderán, Apple no inventó el teléfono inteligente. Ya existían teléfonos con pantalla táctil y sistemas operativos inteligentes antes que el iPhone. 

El primer smartphone fue el IBM Simon Personal Comunicator, comercializado por primera vez en 1994. Tenía una pantalla de un solo color con una resolución de 160 x 293 píxeles, y venía con un Stylus con el que podías dibujar. 

El Sony Ericsson P800 de 2002 (en la foto de arriba) fue un gran éxito y Motorola ya había lanzado un teléfono 3G (el A920 Paragon) cuatro años antes de que el iPhone apareciera en 2007.

Cuando hablamos de señales, nos referimos precisamente a eso: el smartphone ya estaba ahí una década antes de que el iPhone alcanzara su éxito y todo el mundo corriera a comprar uno. 

Para saber lo que pasará después tenemos que invocar "El futuro ha llegado - no está todavía distribuido uniformemente" de William Gibson. 

Ese futuro muestra que el smartphone ha tenido una buena racha, pero las personas que diseñaron los chips durante cinco y diez años ya están trabajando sobre la base de que el smartphone habrá muerto.

Tres brujas anuncian la muerte del smartphone

Las evidencias de la inminente muerte del smartphone ya están a la vista. Solo hay que prestar atención a nuestro entorno para darse cuenta de que hay tres brujas al acecho para acabar con el teléfono móvil para siempre. 

Esas tres brujas son Alexa, Siri y Cortana. Las tres están tramando un mundo donde el smartphone en sí mismo ya no será el centro de nuestro universo como lo es hoy en día. 

Una vez más hay precedentes. En los primeros años de la electrificación, los motores eran grandes y caros. Se preveía que cada casa funcionara de la misma manera que las fábricas. Así, la casa tendría un gran motor y todas las máquinas que necesitaran energía, como el mangle, estarían conectadas por correas.

La idea de que cada aparato pudiera tener su propio motor era tan improbable entonces como la idea de que todo lo que tuviera un enchufe tuviera su propia conexión independiente a Internet hoy en día.

Lo que no se ha visto todavía es que precisamente la existencia de Internet sea la que vaya a reducir la necesidad de tener smartphones en vez de aumentarla. 

Podrías pensar que porque hablas con Google Assistant a través de tu smartphone, éste se vuelve aún más importante como centro de control de tus dispositivos. Lo que sucede en cambio es que los asistentes son tan inteligentes que eliminan la necesidad de un control central.

Aunque el altavoz inteligente no era un dispositivo que pensaramos que iba a triunfar, podemos decir que ahora está finalmente instalado en muchos hogares. Si echar un vistazo a los últimos anuncios de Amazon verás el Eco Ring, gafas inteligentes, auriculares y Eco Buds. 

Es esta nueva generación de dispositivos la que que predice el futuro: configura tu horno inteligente de Amazon gracias a la app de Alexa en tu smartphone, espera acabar hablando con tu baño, lavadora y nevera de tu casa en un futuro. 

Puede que las gafas de Google fueran un fracaso cuando se lanzaron por primera vez, pero este tipo de dispositivo está volviendo: gafas y broches como los de Snapchat para reemplazar la cámara. Tiene mucho más sentido que un dispositivo que vive en tu bolsillo.

El poder de las nubes

Estamos en un momento interesante con el 5G. Escucharán que ha sido diseñado para las cosas, no para las personas, y estamos en un punto de inflexión de cuatro tecnologías: 5G, IA, IO y reconocimiento de voz natural. En pocas palabras, debido a 5G y a la gran cantidad de potencia de procesamiento disponible en la nube, ya no necesitarás el potente procesador que tienes dentro de tu smartphone.

Eso es precisamente porque nos dirigimos a un futuro en el que el smartphone pasa a un segundo plano. No va a seguir el camino de la máquina de escribir o de la grabadora, pero mejorará en su trabajo. Pregúntale a cualquiera que por qué compró un teléfono y probablemente le dirá que es porque tiene una buena cámara.

Por el simple hecho de publicar fotos de tu almuerzo en Instagram, los teléfonos han sido mucho mejores de lo que necesitan ser como cámaras, y sin embargo se han vuelto peores en ser teléfonos. Pregunta qué es lo que realmente quiere alguien de un teléfono y te dirá que una batería de larga duración, una buena calidad de sonido durante las llamadas telefónicas y una pantalla que se vea bien. 

Cuando el smartphone muera, esperemos que sea reemplazado por un dispositivo que funcione bien como un teléfono, pero antes de que llegue ese día, aquí están algunos de los mejores ejemplos de la tecnología hasta ahora.