Aunque el simple hecho de ser plegable podría ser suficiente, está resultando algo más complicado encontrar usos y gente que quiera realmente apostar por este hardware de vanguardia, especialmente en estos momentos. 

El recién estrenado Samsung Galaxy Z Fold 2 es el último modelo en llegar en el pequeño pero creciente sector de los móviles plegables, liderado sobre todo por Samsung, pero que también cuenta con modelos de Huawei y Motorola/Lenovo. 

Aunque esta modalidad es relativamente nueva, está claro que el Z Fold 2 no solo ha aprendido de su predecesor, el Galaxy Fold del año pasado, sino también de cada uno de los plegables más destacados presentados en los últimos años.

El diseño no se desmarca mucho del Galaxy Fold original, aunque sí que ha sido refinado: han reducido sus dimensiones (a excepción de la altura) pero ofrece pantallas más grandes y biseles más pequeños tanto en el panel de 6,2” y el de 7,6”. 

Se han mejorado sus bisagras tomando prestadas dos características del Galaxy Z Flip. Por un lado, se ha colocado un sistema que evita que la suciedad se acumule e impida el mecanismo de doble bisagra (que puede aguantar 200.000 pliegues; 100 pliegues al día durante 5 años). Por otro lado, el Flex Mode opera entre 75º y 115º y mejora la experiencia del usuario.

Si dejas a un lado el precio del Z Fold 2, que ya esperábamos que fuera elevado, se trata de un móvil muy tentador como resultado de sus componentes internos de alta calidad, una experiencia de usuario optimizada con la Flex UI y la inherente flexibilidad de la tecnología plegable que se ofrece.

Samsung Galaxy Z Fold 2

De haberse producido ante las mismas condiciones que el lanzamiento del Fold original, el Z Fold 2 hubiera resultado una buena actualización para aquellos que se lo pudieran permitir. No obstante, los últimos meses y los efectos de la pandemia global han cambiado completamente las circunstancias en las que debemos analizar los nuevos productos. 

Pagar un precio elevado por una tablet que se convierte en un móvil, lo que te permite hacer más cosas cuando estás en movimiento sin la necesidad de llevar contigo varios dispositivos, tiene sentido. Dispone de una pantalla más grande que la que podrías llevar en tu bolsillo y su interfaz está optimizada para soportar un multitasking mucho más exigente que cualquier otro móvil o tablet. 

Es el aspecto “en movimiento” que hace que se crea una brecha entre los usos ideales del Fold original y los usos para los que se ha fabricado el Galaxy Z Fold 2. Ahora que son más las personas que trabajan desde casa, estas ya no están limitadas por el espacio ni la potencia, algo que servía para vender el Fold original.

Samsung Galaxy Z Fold 2  

En casa, ya tienes tu portátil, tu smartphone y tu tablet, así que pagar un dinero extra para tener todos estos dispositivos en uno cuando te pasas el día en casa no tiene tanto sentido como cuando llegó el Fold del año pasado.  

No cabe duda de que Samsung ha mejorado y refinado el Z Fold 2 de manera excelente, y el resultado justifica ese factor plegable mejor que el Fold original, pero llega a un mercado en el que su principal fuerza (la flexibilidad) no tiene lugar.  

Esto no parece que vaya a cambiar hasta que el COVID-19 ya no sea una amenaza y la economía haya tenido tiempo de recuperarse. Entonces, Samsung ya habrá innovado más y eso dejará al Z Fold 2 sin su momento de gloria.