Disponible a partir del 12 de junio, el smartphone tiene un grosor de 8,35mm y pesa 130 gramos. El nuevo modelo, que funciona un procesador quad-core a 1,3GHz, cuenta con un panel multitáctil de 5 pulgadas y resolución FWVGA (480x854 píxeles). Con tecnología IPS, la pantalla ofrece "una mejor reproducción de los colores, mayor nitidez, mejores ángulos de visión, un color blanco más intenso y un menor tiempo de respuesta, aspectos que hacen que la experiencia visual del dispositivo sea excelente", señala el fabricante.

Este modelo incluye una interfaz de usuario mejorada (Wiko UI) y el sistema operativo Android 5.0 Lollipop, por lo que es posible personalizar las notificaciones, nuevas funciones de conectividad e integración entre dispositivos y mejoras en el rendimiento energético del equipo.

Tiene una batería de 2000 mAh. En conversación su autonomía es de 11,76 horas si se utiliza un red 3G y de 13,16 horas con una red 2G. Su duración en reposo de 360 horas. El dispositivo dispone de función Dual SIM, mediante la que se puede combinar una tarjeta mini SIM y micro SIM de manera simultánea (más una tercera ranura para tarjeta Micro SD).

El móvil se caracteriza por capacidad de personalización gracias a la amplia variedad de colores con los que llega al mercado. Los usuarios podrán elegir entre los modelos clásicos negro y blanco, o por colores más alegres y dinámicos, característicos de la marca, como turquesa y coral. Además, el dispositivo tiene un botón de encendido con textura metálica y un atractivo diseño del auricular del mismo color que el resto de la carcasa, aspectos que le dan un toque más atractivo, lo que se une a la forma de cantos redondeados que confieren una llamativa estética y una sensación visual de menor grosor.

Según los datos del fabricante, tanto la cámara principal del terminal como la frontal son de 5 megapíxeles.