Cuando tus manos sean la única interface que necesites, allí estará Project Soli. Una de las tantas semillas que siembra Google sin ni siquiera saber si darán frutos o no. Project Soli nace de un laboratorio de investigación llamado ATAP y, a pesar de que su directora se pasó a Facebook recientemente y se especuló mucho con su desmantelamiento, el equipo ha continuado desarrollando este chip.

El Proyecto Soli utiliza un micro radar para interpretar los gestos de la mano, codificarlos y convertirlos en órdenes que ordenadores, relojes inteligentes y móviles pueden interpretar. Lo más sorprendente de este proyecto es que los investigadores de Google han logrado colocar toda esta maquinaria en un chip que tiene el tamaño de una moneda de 5 céntimos.

Actualmente todo el proyecto se ha centrado en aumentar la interactividad con relojes inteligentes. En palabras de Ivan Poupyrev (jefe del proyecto) “Si podemos colocarlo dentro de un reloj inteligente, podremos colocarlo en cualquier lado”. Subir el volumen, ajustar la hora o deslizarte por una pequeña pantalla son, por ahora, las funcionalidades que hemos podido observar. Soli puede colocarse en cualquier aparato, no tiene partes que se muevan, consume muy poca energía y puede atravesar la mayoría de los materiales. Las posibilidades son infinitas.

JBL ya se ha apuntado y al parecer en poco tiempo podremos subir el volumen de nuestro equipo de sonido con tan solo hacer el gesto adecuado.