Aunque habrá que esperar hasta el tercer trimestre del año, se producen ya las primeras filtraciones. Según 9to4Google, el próximo Moto G tendrá capacidad LTE y contará un procesador Snapdragon 410, superior al 400 de la versión actual. Con pantalla de 5 pulgadas con una resolución de 1280x720 píxeles como la del modelo de 2014, incluye 1 GB de RAM y 8 GB de almacenamiento interno, con capacidad de expansión microSD.

Las dos cámaras del smartphone mejorarán ligeramente, con una posterior de 13 megapíxeles y otra frontal de 5 para selfies y videollamadas.

Las imágenes filtradas muestran un dispositivo con Android 5.1.1 (Lollipop), la última versión de Android, lo que no es de extrañar porque Motorola es una de las compañías más proactivas a la hora de incorporar a sus desarrollos las actualizaciones del sistema operativo de Google.

Aunque en su conjunto se parece bastante al modelo actual, una de las imágenes muestra una especie de banda vertical en la parte trasera del teléfono con el logo de Motorola grabado, como se observa en la foto.

No obstante, parece un paso cómodo desde el actual modelo, ni innovador ni decepcionante. Se trata, como explica PCWorld.com de una gran opción como primer smartphone de entrada al ecosistema Android con un precio muy asequible.