Aunque la proporción de smartphones sigue creciendo anualmente y ya constituyen el 70 por ciento del mercado móvil global, los expertos advierten que su evolución se ha ralentizado y, a partir de ahora, lo tendrá más difícil para crecer.

Como indica Strategy Analytics, si los fabricantes quieren que esta cuota crezca deben comenzar a reducir precios, especialmente en mercados emergentes como los africanos. Ahora, los modelos más baratos pueden conseguirse por 35 dólares al por mayor, pero la firma recomienda que se rebaje aún más, en el entorno de los 20 dólares.

Sin embargo, también aventura que se tardará dos años en lograr esta rebaja ya que los costes relativos a componentes, derechos de propiedad intelectual y software a corto plazo “son demasiado altos para acceder a este extremo del mercado”, el denominado low-cost.

En total, las ventas mundiales de móviles en el tercer trimestre ascendieron a 459,5 millones de unidades, de los que 320,4 millones fueron smartphones. Las ventas totales aumentaron un 7,6 por ciento y los teléfonos inteligentes lo hicieron en un 26,7.

El gran ganador del periodo  fue la china Xiaomi, que se hizo con la tercera plaza mundial en ventas de smartphones.

Aunque Samsung sigue siendo el más vendido, es el que más cuota ha perdido, cayendo del 35 a alrededor del 25 por ciento. El fabricante ha sido el único de los cinco grandes que ha perdido cuota. Apple, Xiaomi, LG y Huawei ganaron terreno.