Para ello, el mobiliario utilizará el estándar de carga inalámbrica Qi, uno de los líderes en este mercado y que compite, por ejemplo, con PMA (Power Matter Alliance) que se utiliza en las cadenas de Starbucks y McDonalds. Incluso, hay una tercera opción, A4WP (Alliance for Wireless Power), que podría fusionarse con PWA a finales de este año, simplificando algo el arco tecnológico.

Los dispositivos se cargarán simplemente poniéndolos sobre los muebles. Éstos se lanzarán en EE.UU. y Reino Unido el próximo mes de abril, para extenderse luego al resto del mundo. Sus artículos tendrán precios desde 40 euros. También planea vender un kit que permita a los clientes añadir un espacio de recarga inalámbrica al mobiliario que ya tiene.

Ikea no quiere quedarse fuera de la próxima revolución que supondrá la casa inteligente y conectada. El único riesgo a la vista, señala Derek Walter en PCWorld.com, puede ser el acierto a la hora de elegir el estándar y el éxito de éste en la batalla comercial.