Según los datos de la firma de análisis, Europa seguirá siendo el mayor contribuyente al respecto, acaparando el 46 por ciento del total de mercado, con Asia por detrás, aunque ésta con tasas de crecimiento más importantes, en torno al 12 por ciento anual.

Los datos móviles serán serán el motor del crecimiento de los ingresos del tráfico móvil, con la voz en claro estancamiento. Las nuevas generaciones de teléfonos inteligentes y tablets con su propia SIM, así como el rápido despliegue de redes LTE, serán fundamentales para esta evolución de los datos móviles. Y los usuarios quieren disponer de los mismos servicios en cualquier lugar, tanto en sus casas como si viajan al extranjero, señala Ovum.

Las políticas para armonizar el roaming por parte de los reguladores, especialmente en la UE, y la bajada de precios consiguiente, así como la decisión de las operadoras de aprovechar este mercado, harán el resto.