Así lo indica el último informe de Strategy Analytics que asegura que el S III “logró un impresionante 11 % de cuota en el mercado mundial, convirtiéndose en el smartphone más vendido de la historia”.           

¿Cómo ha podido superar el móvil estrella de Samsung al venerable iPhone 4S? Algunos creen que los consumidores se han adelantado a la llegada del nuevo modelo de Apple, iPhone 5, presentado en septiembre. Sin embargo, otros consideran que el Galaxy S III ofrece un nivel de productividad que el iPhone no puede igualar.

Para no iniciados, el modelo de Samsung dispone de una pantalla gigante: 4,8 pulgadas frente a las 3,5 pulgadas del iPhone. Se trata de una gran diferencia en este tipo de equipos, especialmente si utilizas un app como LogMeIn Free, para acceder de forma remota al PC de tu oficina, o CamScanner, para convertir documentos impresos en PDFs, o simplemente estás escribiendo un documento o carta largos.

Pero hay más diferencias entre ambos. El Galaxy incorpora la opción 4G, mientras que el iPhone, no. Esta velocidad extra puede ser un elemento crucial para los usuarios más avanzados, que descargan grandes archivos o suben fotos a la red. Además, cuanto más rápido te conectas, mejor puedes interactuar con un PC remoto.

Por último, como muchos otros smartphones Android, el Galaxy S III permite a los usuarios incluir una tarjeta de memoria adicional para almacenar datos y convertirla eventualmente en batería de sustitución, cuando la potencia empieza a escasear.El iPhone 4S cuenta con su famoso diseño cerrado, lo que implica que no es posible ampliar o intercambiar la batería.

Por tanto, para los profesionales móviles que valoran la productividad por encima de todo, hay beneficios considerables en el modelo de Samsung que justifican su primer puesto en el ranking.