Según The Information, Google baraja internamente esta posibilidad, con la que estaría trasladando la estrategia que mantiene con dispositivos como el Chromebook Pixel o el nuevo tablet Pixel C.

Sin embargo, para sus Nexus ha confiado hasta ahora en otros fabricantes de hardware.

Esta noticia vendría a reforzar algunos rumores que decían que la compañía estaba ultimando su propio procesador. En todo caso, la información indica que se trata de un debate interno y no de una decisión tomada. De confirmarse, Google comenzaría a competir más de lleno con partners como Samsung, y seguiría la estela de Microsoft y su Surface.

Lo cierto es que Google no tiene todo el control sobre Android. Y, se supone, que debe ser así para respetar su carácter "abierto" a todo el mundo. Pero esa estrategia puede haber perjudicado a Google, ya que los fabricantes de hardware tienen la libertad de personalizar el sistema operativo y recolocar en un segundo plano los servicios Google.