Las herramientas de interpretación de datos y la informática en la nube son los pilares de este próximo futuro, en el que Gartner anticipa que los smartphones serán más inteligentes en 2017. Según Carolina Milanesi, vicepresidenta de investigación de la firma, "si hay mucho tráfico, te despertará temprano para que llegues a tiempo, o enviará una disculpa por anticipado. Podrá recopilar información contextual de nuestro calendario y conocerán nuestra ubicación en todo momento”.

Los analistas de Gartner están examinando el futuro de los dispositivos inteligentes en el Gartner Symposium/ITxpo 2013, que se celebra en Barcelona hasta el 14 de noviembre, y en su análisis aseguran que "los teléfonos móviles han pasado a ser ‘inteligentes’ gracias a dos cosas: tecnología y aplicaciones", resume Milanesi. "La tecnología ha añadido características, como cámaras, localizadores y sensores, mientras que las aplicaciones nos conectan a una enorme variedad de funciones que, en su mayor parte, completan y mejoran nuestro día a día, desde una perspectiva social, de conocimiento  y entretenimiento".

Las nubes personales son otro acierto del que aprovecharse, ya que las aplicaciones pueden adquirir conocimiento sobre nosotros y adelantarse a nuestros deseos o necesidades. Al principio, resolverán pequeñas tareas domésticas como renovación de seguros, lista de la compra, envío de felicitaciones, etcétera. Y, poco a poco, permitirán realizar acciones de más valor, en lo que se denomina procesamiento consciente.

Y, en apenas cuatro años, los analistas creen que los smartphones serán más inteligentes que sus usuarios, no por una cualidad intrínseca, sino porque la nube, y los datos almacenados en ella, les dotará de una capacidad de proceso que permita interpretar los datos y parecer “inteligentes”.

"El teléfono llegará a ser nuestro agente digital secreto, pero sólo si estamos dispuestos a proporcionarle la información que necesita", subraya Milanesi. En este asunto, además, influyen aspectos normativos, de  privacidad, así como diferencias generacionales que se hacen patentes en la capacidad de compartir información, ya que cambian considerablemente en función de los grupos de edad y zona geográfica.

Además, Gartner estructura cuatro fases de una experiencia personal completa en la nube: sincronizarme, verme, darme a conocer y ser. En su opinión, las dos primeras fases ya han ocurrido, mientras que las dos últimas aún están en marcha.

Hay dos aspectos clave de esta futura realidad que afectarán el mercado e impactarán en fabricantes de hardware y proveedores de servicios. Los primeros deberán seguir afrontando el reto de la comercialización de nuevo hardware, en un mundo en el que el usuario presta poca atención a las marcas, y los proveedores de servicios tratarán de controlar los datos en la nube, para intensificar su relación con los usuarios.

En los próximos dos o tres años, esta informática consciente se convertirá en uno de los principales motores del mercado y afectará a todos los ecosistemas y cadenas de valor. Las oportunidades para el comercio móvil son enormes, por la capacidad de los teléfonos inteligentes de pagar de forma segura todo tipo de productos y servicios. Nuestros datos personales, nuestros gustos y relaciones serán conocidos por nuestro smartphone, lo que le hará ganar relevancia y ser una parte muy importante de nuestras vidas, concluyen los expertos.