El caso viene de largo. Samsung presentó en su día una demanda contra Apple por violación de patentes ante la Comisión de Comercio Internacional de EE.UU., que ganó en junio del año pasado y por la que se prohibió a Apple la venta de algunos iPhones e iPads en Estados Unidos.

Como explica Reuters, una de las patentes del caso es considerada como patente esencial (SEP), ya que permite a distintos dispositivos operar juntos y se espera que sea comercializada ampliamente.

El Departamento de Justicia y la Oficina de Patentes y Marcas de EE.UU. han argumentado que las prohibiciones de venta, impuestas como castigo por infringir patentes, sólo deben aplicarse en casos muy raros. De lo contrario, según el organismo de justicia, sus titulares podrían utilizarlas como amenaza de exclusión para obtener términos de licencia más favorables, lo que afectaría al precio de la tecnología en sí misma.

La prohibición de venta de la Comisión de Comercio sobre los dispositivos de Apple fue anulada en agosto pasado por el gobierno de Barack Obama, aludiendo a los efectos sobre los consumidores estadounidenses y la economía. Tras esa decisión, la investigación del Departamento de Justicia era innecesaria, asegura el departamento, si bien reconoce que seguirá monitorizando más desarrollos en esta área.

No obstante, ninguna de las dos compañías han comentado este nuevo episodio de su particular duelo de patentes, que se extiende a 10 países de todo el mundo.