En su blog, la firma surcoreana afirma que está trabajando con los tres principales sistemas de carga inalámbrica, en su compromiso de "democratizar la tecnología de carga inalámbrica” para teléfonos inteligentes.

Sería algo muy útil. Actualmente hay tres grandes grupos que trabajan en este ámbito y que compiten entre sí, el del Wireless Power Consortium (WPC) y su estándar Qi, Power Matters Alliance (PMA) y Alliance for Wireless Power (A4WP). Los dos últimos han alcanzado un acuerdo para colaborar, pero ni siquiera eso ha simplificado el panorama porque deja dos diferentes.

Si Samsung es capaz de fabricar un teléfono casi universal en su capacidad de manejar la carga inalámbrica, podría ser una gran novedad que dejaría atrás a muchos competidores.

Además, Samsung puede ser el proveedor adecuado para ello. Su potencia comercial es indiscutible y bien podría marcar el ritmo del mercado.

El próximo 1 de marzo, cuando se presente su Galaxy S6, saldremos de dudas.