Si bien no está claro que las imágenes de los tres prototipos puedan ser el desarrollo final, sí indica que Samsung está dispuesta a modificar su aspecto para que el próximo modelo de Galaxy no sea un clon de los anteriores.

Pero no son solo prototipos lo que ha podido verse, sino incluso un posible diseño de la carcasa que muestra tres huecos en su parte inferior que sugiere que el fabricante puede estar aplicando cambios en los puertos o moviendo los altavoces desde su posición habitual en la parte trasera. Este diseño además indica que el sensor de la cámara y el flash LED se están cambiando también de posición.

Otra información sobre el nuevo modelo asegura que podría estar totalmente fabricado en metal para mejorar su calidad, en línea con las Series A de Samsung. El Galaxy Note 4 fue una gran evolución de Samsung precisamente por esta estructura de metal, y sería una gran idea que los Galaxy S fueran en esta misma dirección.

La edición estadounidense de PCWorld subraya que Samsung puede no estar en su mejor momento pero desde luego no está fuera de combate y parece que está logrando lo que necesita, mejor diseño y calidad de los materiales, para fabricar un modelo a la altura de las circunstancias, junto a un software más ligero que atraiga a aquéllos que se han dejado seducir por la sencillez y ligereza del iPhone.