Comprar un móvil sencillo puede ser algo tentador, sobre todo si el usuario va a ser alguien que no domine del todo el a veces complicado mundo de la tecnología o que pueda ser propenso a romper un dispositivo electrónico cualquiera con facilidad.

Nos referimos, por ejemplo, a gente mayor o niños y niñas a quien prefieres no dejarle tu nuevo smartphone de última generación. Pero, como todo, hay que pensar bien en los pros y los contras. Con esta guía te será más fácil tomar una decisión final.

También es fácil caer en la tentación de adquirir un móvil básico en el mercado tecnológico de China, donde la oferta de este tipo de productos es cada día más creciente y a un precio más asequible para todos los bolsillos.

Pero esto también puede acarrear algunos problemas derivados de las compras online. Es por esto que en nuestro ranking de mejores móviles básicos de este 2018 hemos incluido solo teléfonos disponibles en páginas web españolas.

1. ¿Smartphone o teléfono móvil?

Es importante conocer la diferencia entre un móvil barato y un smartphone barato, ya que a la hora de comprar un móvil sencillo necesitarás saber las ventajas y las desventajas de cada tipo para decantarte finalmente por uno de los dos.

Es cierto que existen varios modelos que son más bien una mezcla de las dos categorías y estas son cada vez más difíciles de definir. Todo esto se traduce en el hecho de que puedes adquirir dispositivos más complejos a mejor precio.

Los smartphones se podrían definir como dispositivos de gama alta que funcionan casi como un ordenador, mientras que los móviles sirven básicamente para hacer llamadas y enviar mensajes de texto, aunque cada vez más incluyen también GPS y cámaras.

Lo que tradicionalmente ha diferenciado un smartphone de otro móvil es la capacidad que le da al usuario de descargarse aplicaciones desde una plataforma integrada de descarga, como la Google Play en Android o el App Store en iOS.

Otro elemento diferenciador ha sido la pantalla táctil presente en la gran mayoría de smartphones, respecto al teclado que tienen incorporado los móviles más sencillos. Asimismo, los primeros suelen incluir red 3G y wifi, mientras que los segundos solo 2G.

Eso significa que deberás apostar por un smartphone básico si quieres navegar por Internet. Deberás tener en cuenta, sin embargo, que los teléfonos inteligentes más baratos no te permitirán hacer gran cosa: consultar tu correo, descargar alguna app, llamar, enviar SMS...

2. ¿Para qué vas a usar el móvil?

Si necesitas un teléfono con gran potencia, claramente los móviles básicos no serán tu mejor opción, ya apuestes por un smartphone o por cualquier otro dispositivo. Eso se explica por sus prestaciones sencillas.

Te encontrarás con un procesador lento, normalmente de entre 1 o 1.2 GHz, con uno o más núcleos. Por otro lado, también tienen una memoria RAM limitada, de aproximadamente 512 MB.

Además, no te será muy útil para guardar música, fotos o vídeos, ya que tiene una capacidad de almacenamiento baja: unos 4 GB. El sistema operativo ocupa ya gran parte de estas gigas, por lo que tampoco te quedará mucho espacio para las apps.

Pese a todo ello, lo cierto es que en la mayoría de smartphones baratos puede insertarse una tarjeta microSD -de una capacidad de alrededor de 32 GB-, en la que podrás almacenar todos tus documentos multimedia.

3. ¿Quieres escuchar música?

Al hilo de lo dicho en el apartado anterior, un móvil o smartphone sencillo quizás no sea tu mejor opción si quieres pasarte el día escuchando música con él, precisamente porque no tiene una gran capacidad de almacenamiento para tus canciones.

Ahora bien, siempre tienes la opción de utilizar el dispositivo para escuchar la radio. Podrás hacerlo a través de una aplicación que casi todos los móviles de esta clase llevan integrada cuando los compras.

Eso sí, en este caso, recomendamos usar auriculares o enchufarlo a un altavoz externo, ya que fácilmente podrás comprobar que la potencia del pequeño altavoz que incluyen este tipo de móviles no da para mucho.

4. ¿Cómo quieres la pantalla?

A la hora de escoger qué pantalla quieres, deberás reflexionar hasta qué punto necesitas una pantalla táctil. Si es así, y como hemos dicho en apartados anteriores, deberás hacerte con un smartphone barato.

Por un precio económico, no esperes una pantalla de más de 4 pulgadas, con una resolución baja de 720p y potencialmente menos sensible al tacto de lo que podrías imaginar. En este sentido, decántate por pantallas táctiles capacitivas, y no resistivas.

Cabe la posibilidad que este monitor desprenda poca luz, así que será aconsejable subir los niveles de brillo al máximo. Asimismo, la visión de la pantalla desde distintos ángulos no será del todo buena.

En resumen, no esperes nada mejor que una pantalla de 4 pulgadas con una resolución de 480 x 480.

5. ¿Necesitas hacer fotos de alta calidad?

Con suerte, el móvil básico en cuestión llevará incluida una cámara en la parte trasera, aunque lo más probable es que su capacidad no te deje con la boca abierta. No esperes más de 5 megapíxeles.

Así pues, podrás utilizar la cámara de tu móvil o smartphone para hacer una foto o un vídeo VGA y enviárselos a algún amigo. No podrás hacerte selfies ni videollamadas, ya que rara vez incluirán también una cámara delantera.

6. ¿Necesitas un móvil resistente?

Si no entiendes por qué un móvil o smartphone tiene un precio tan bajo, deberás echarle un vistazo a la estructura para determinar si la carcasa es o no resistente y si está hecha de plástico.

Fíjate también en el tamaño del móvil en sí. Los dispositivos baratos suelen ser gruesos con marcos alrededor de la pantalla anchos. Además, solo con verlos deberías de darte cuenta de que su apariencia es similar a la de un juguete.

7. ¿Qué tipo de tarifa móvil estás dispuesto a pagar?

En la mayoría de los casos, estos móviles básicos no son compatibles con tarjetas SIM libres, de modo que solo pueden usarse con tarifas de prepago. Esta es una gran ventaja para aquellos que solo quieren pagar por lo que gastan.

Lo más sensato es, sin embargo, consultar cada caso individual con las varias compañías telefónicas que tengas a tu alcance.