No obstante, aparte de los cuatro BlackBerry 10 actuales, sólo el Q10 y el Q5 disponen de teclado físico. Por el contrario, los modelos Z10 y Z30 utilizan pantallas táctiles, y la calidad del software de teclas es un elemento fundamental para la firma y su modelo BlackBerry 10.

La controversia entre las pantallas táctiles y los teclados físicos ha supuesto incluso un importante punto de fricción entre directivos de la compañía. Como relató en su día el diario The Globe and Mail, una reunión del Consejo de Administración de la compañía en 2012 supuso un importante hito en este enfrentamiento interno, protagonizado por el entonces CEO, Mike Lazaridis, quien expresó su frustración con la pantalla táctil del modelo Z10. "No lo entiendo”, llegó a exclamar el otrora fundador de la compañía, mientras señalaba el teléfono.

Lazaridis ya ha abandonado el Consejo y su sustituto, Thorsten Heins, principal promotor de BlackBerry 10, fue derrocado el pasado mes de noviembre, mientras la compañía daba el enésimo golpe de timón para centrarse en los servicios para empresas y en trasladar su sistema de mensajería BlackBerry Messaging (BBM) a múltiples plataformas, en una clara capitulación.

Desde entonces, el respaldo prestado a BlackBerry 10 ha sido más bien tibio, aunque la alianza suscrita con el fabricante Foxconn, al menos, permitirá el desarrollo de un BlackBerry 10 para mercados emergentes. Sin embargo, en una reciente carta abierta del propio Chen ni siquiera se menciona a BlackBerry 10 por su nombre.

Incluso, es conocido que la mayoría de los empleados de la firma sigue utilizando el sistema operativo anterior, BlackBerry 7, mientras el resto del mundo hace tiempo que eligió iPhone o Android.

No está claro si este aparente nuevo impulso del teclado físico supondrá el auge de nuevos modelos BlackBerry 7, o quizás de nuevos BlackBerry 10 sin pantalla táctil completa, pero lo que parece claro es que BlackBerry se sigue resistiendo a pasar a mejor vida.