Desde que los teléfonos inteligentes llegaran a nuestras vidas hace ya algo más de una década, ha habido saltos significativos en cuanto a las posibilidades que ofrecen, pero la velocidad con la que se suceden los lanzamientos de nuevos modelos, de apenas meses, hace que cada vez resulte más complicado sorprender con una tecnología que resulte verdaderamente revolucionaria. Esto podría cambiar a muy corto plazo, según se desprende del informe “The Smarter Phone” llevado a cabo por PwC.

La consultora ha realizado el estudio con motivo de la celebración del Mobile World Congress, desvelando que el auge de la inteligencia artificial conversacional será uno de los cambios más importantes a corto plazo. No me cabe la menor duda. Es algo que ya hemos comenzado a ver en modelos como el Huawei Mate 10 Pro, lanzado a finales de 2017, o elHuawei Honor View 10, disponible desde el pasado mes de enero. Muy probablemente, la faceta de IA asociada al móvil estará presente en muchas de las conversaciones que se lleven a cabo en la feria. Ya se están viendo avances importantes en la evolución, desde interfaces gráficas GUI a interfaces de voz VUI. Así, los teléfonos aprenderán con el tiempo las preferencias y hábitos de los usuarios, de manera que ofrezcan información de interés al propietario, o reaccionen de forma automática ante comportamientos que se repiten por parte de éste, como pueda ser consultar el tiempo, una noticia, o habilitar un pago cuando entras todas las mañanas de manera periódica a pedir un café en un sitio que frecuentas.

El fin del ecosistema actual de aplicaciones también se avecina como un cambio clave, fruto también de aplicar la inteligencia artificial. Hoy en día seleccionamos, descargamos y nos registramos en las aplicaciones que consideramos útiles y de interés. El usuario medio utiliza 30 apps al mes. A largo plazo, la agregación de aplicaciones será vital. La IA y los sistemas cognitivos permitirán al dispositivo deducir qué es lo que este quiere y actuar anticipándose a la demanda. Todo correrá en segundo plano, sin necesidad de tener una determinada aplicación activa.

María Pla, socia responsable de Telecomunicaciones en PwC, describe a estos nuevos modelos de Smartphone como “dispositivos inteligentes que se convertirán en el vehículo a través del cual se produzca el impacto más importante de la IA en las compañías de telecomunicaciones, medios y tecnología”.

La llegada de este smarter phone como lo define la consultora PwC será posible gracias en gran medida al despliegue de la nueva generación de las redes de comunicación con conectividad 5G y a su baja latencia. Es la única forma de que más allá de la IA que el propio chip del terminal tenga embebido, algo con lo que ya cuentan, sea posible lanzar consultas a las redes neuronales y a los servicios Cloud para responder con acciones concretas.

Y todo ello contando con que para la mayoría de las acciones que hoy en día hacemos consultando la pantalla, no será necesario ni tan siquiera sacarlo del bolsillo. Los auriculares inalámbricos ya están dando un paso de gigante en estos aspectos para permitir interactuar con el terminal sin despertarlo, y por lo que hemos podido ver en estos últimos meses, el estado latente de los dispositivos permitirá que sean manipulados por el propietario sin manipulación alguna.