Apple finalmente ha anunciado su esperado reloj inteligente que pasa a denominarse Apple Watch. Con una esfera de formato cuadrado, a la que es posible intercambiar sus correas, el reloj dispone de una pantalla táctil sobre la que es posible desplegar movimientos gestuales, así como realizar zoom sobre imágenes o mapas, al igual que venimos haciéndolo en otros productos de la marca.

Dispone de un botón principal con el que es posible retornar a la pantalla principal de su interfaz, mientras que una corona similar a la de los relojes analógicos tradicionales nos va a permitir ampliar la pantalla o desplazarnos mediante scroll sobre sus diferentes funciones. En la parte inferior, la que coincide con la muñeca, aparecen ciertos sensores que van a tomar datos de nuestra muñeca, algo que vienen haciendo otros modelos de sus principales competidores.

El reloj lleva implementado el procesador Apple S1, con unas especificaciones adaptadas a este tipo de dispositivo y con una gran eficiencia energética que va a permitir alargar la duración de la batería del Watch. El sistema operativo, como cabe esperar, es una variación del software iOS de Apple, y va más allá de las típicas notificaciones, con grandes posibilidades de personalización.

Durante su presentación, Apple ha dejado claro que se trata de un dispositivo que debe ser utilizado junto con el iPhone, ya que no dispone de conectividad 3G para simular las funciones del teléfono. Parece que será compatible con los modelos que quedarán en el mercado a la venta, que son los actuales iPhone 5s y 5c, así como los ahora presentados, iPhone 6 y iPhone 6 Plus.