La fecha prevista sería 2018, según noticia publicada hace unos días por el diario japonés Nikkei, que señala que ya estaría hablando con fabricantes de este tipo de pantallas para asegurarse el suministro suficiente, en el caso de adoptarse.

La tecnología no es nueva, pero los fabricantes de pantallas han debido sortear problemas de fiabilidad de la producción y elevados costes para fabricar en volumen.

En estos momentos, hay suficiente capacidad de producción para que la inclusión de estas pantallas se incluyan en los teléfonos insignia de Samsung, LG, Motorola y Nokia, pero su uso en el iPhone requeriría dar un paso más, en cuanto a fiabilidad, e incluso reducir sus costes.

Nikkei también informa que LG Display está planeando una ampliación multimillonaria de sus instalaciones de producción de pantallas OLED en Paju, al norte de Seúl, en previsión de estos futuros aumentos.

Apple va a trabajar con varios fabricantes de OLED el año que viene para empezar a evaluar la tecnología, pero el diario japonés insiste en que se mantienen las dudas sobre su capacidad para producir el volumen necesario.

Según PCWorld.com, incluso con una producción adicional de Samsung, el suministo podría no ser suficiente, por lo que Apple podría estar considerado dos modelos, uno con pantalla OLED y otro con LCD.