Si ya hace tiempo que tienes contratada una tarifa de datos para tu móvil, sabrás lo mucho que ha cambiado la tecnología a lo largo de los años. Hace solo unos años nos sorprendíamos con las posibilidades del 3G, hasta que llegó el 4G.

La llegada de la cuarta generación de telefonía móvil supuso un incremento significativo de la velocidad, pero solo cuando se tiene cobertura. Eso significa que incluso en ciudades teóricamente con buen 4G, hay quien tiene problemas con una baja señal o velocidad.

Esto teóricamente tendría que solucionarse con el 5G, que también le permitirá a las operadores gestionar más eficazmente los millones de nuevos dispositivos que entrarán en funcionamiento en los próximos años.

¿Qué es el 5G?

Como ocurre con el 1G, el 2G, el 3G y el 4G, 5G hace referencia a una nueva generación de telefonía móvil, en este caso la quinta. Entender en qué consiste puede ser algo complicado, pero lo que más te interesa saber es si tu operadora es compatible

Sobre papel, el 5G será mucho más rápido que el 4G. Cabría esperar que la nueva generación sea entre diez y veinte veces más veloz que la anterior, o al menos así lo aseguran empresas como Qualcomm, Huawei y Samsung.

Esto significa que lo más probable es que la conexión a Internet de tu smartphone vaya a ser más rápida incluso que la banda ancha que tienes en casa. Estamos hablando tanto de velocidad de navegación como de descargas.

Será muy fácil subir un vídeo grabado en 4K desde tu iPhone directamente a YouTube sin necesidad de conectarse al wifi o hacerlo desde tu portátil. Puede que esto sea posible ya en verano de este año, aunque lo más probable es que tengamos que esperar hasta 2020.

Qualcomm asegura que la telefonía 5G ya está disponible en algunas áreas y que su plataforma compatible Snapdragon 855 ya está lista para ser incluida en los smartphones que se fabriquen este mismo año.

En la actualidad, las velocidades de descarga del 4G son de una media de 10-15 MB/s, lo que significa que las del 5G podrían llegar a ser de entre 200 y 400 MB/s. Cabe la posibilidad que incluso sean de 800 MB/s.

Se estima que en 2020 el tráfico móvil habrá aumentado hasta 30 veces respecto a 2014. Eso se debe en gran parte al hecho de que la gente hace vídeos en directo usando sus datos, pero también al aumento significativo de la cantidad de smartphones.

Pero es que todavía va a crecer más. Algunos coches ya llevan tarjetas SIM 4G y cuando los coches autoconducidos sean una realidad usarán una conexión 5G. Muy pronto también la usaremos en nuestros smartwatches, portátiles, tablets y otros dispositivos.

Además de ser más rápida que la telefonía 4G, el 5G también tiene una velocidad de respuesta mayor, lo que significa que los vídeos de YouTube, por ejemplo, no tardarán tanto en cargarse, pero también mejorará la calidad de las videollamadas.

¿Se necesita un nuevo móvil para el 5G?

Para poder disfrutar de la telefonía móvil, se necesita un teléfono que esté equipado y que sea compatible. Los móviles actuales tienen módems 4G LTE, lo que significa que no funcionarán con la nueva tecnología usada en el 5G.

En la actualidad, solo el Moto Z3 de Motorola podrá usarse en algunos casos tanto con 4G como con 5G, pero en el Mobile World Congress 2019 de Barcelona ya se ha anunciado la próxima llegada de otros smartphones compatibles como el LG V5 ThinQ 5G.

¿Qué móviles serán compatibles con el 5G?

Todos los principales fabricantes de móviles están trabajando en un dispositivo 5G, si no es que lo han fabricado ya. Fueron un total de 22 los fabricantes que lo confirmaron durante el Tech Summit de Qualcomm del pasado octubre.

Samsung, Sony, LG, Motorola y Google confirmaron, por ejemplo, que estaban trabajando en un móvil 5G que usará el módem Snapdragon X50. También lo hicieron empresas chinas como Xiaomi, Oppo y Vivo.

Como hemos dicho, en el MWC 2019 ya se han presentado algunos de los primeros modelos con compatibilidad 5G, pero como era de esperar esta parece que por ahora solo estará presente en los buques insignia más caros.

¿Cuándo llegará el 5G?

Como no podía ser de otra manera, Corea del Sur será uno de los primeros países en activar el 5G y eso se producirá ya este 2019 en muchas de las regiones. Le seguirá de cerca China y países como Estados Unidos y el Reino Unido.

El 5G, como se explicará más adelante, es una mezcla de varias tecnologías diferentes. El mapa de la siguiente imagen nos muestra que en un primer momento no todas las regiones podrán disfrutar de frecuencia extremadamente alta sino solo de tecnología Sub-6.

Por ahora, en España todavía no hay la infraestructura adecuada para que los smartphones 5G puedan funcionar. Primero se necesita que las televisiones liberen algo de frecuencia para que pueda ser usada para el 5G, que no llegaría hasta el 2021 o el 2022.

Tal y como ha anunciado en el MWC 2019, Vodafone quiere ser la primera operadora en ofrecer tarifas 5G. En sus planes está colocar 85 antenas distribuidas en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Bilbao y Málaga.

En este sentido, la cobertura 5G tardará en llegar a todos los rincones de España, por lo que no merecerá la pena al principio contratar una tarifa 5G a no ser que se viva o trabaje en una de las ciudades mencionadas.

¿Cómo funciona el 5G?

La tecnología usada en la telefonía móvil 5G es algo compleja, pero básicamente utiliza frecuencias más altas que el 4G. El 4G funciona con frecuencias de entre 2 y 8 GHz mientras que el 5G también funcionará con frecuencias de entre 24 y 100 GHz.

Estas frecuencias es lo que se conoce como frecuencia extremadamente alta u onda milimétrica, y hace referencia a esos casos cuando, al aumentar la frecuencia, se reduce la longitud de la onda. Ondas más cortas equivalen a velocidades más rápidas.

La forma más sencilla de entenderlo es imaginándonos que la banda es un tubo. La Sub-6 es como un tubo largo y delgado que ofrece una velocidad baja pero a una distancia mayor. La onda milimétrica es un tubo más corto y grueso con velocidades altas y distancias cortas.

Uno de los problemas a los que se enfrenta la onda milimétrica es que le cuesta traspasar paredes y pueden afectar obstáculos como las brancas de los árboles o incluso la lluvia. Eso significa que se necesitarán más transmisores.

Deberán además ser colocados como más cerca del suelo mejor. Al haber más transmisores y al ser más pequeños, la cobertura 5G no solo debería ser excelente en interiores sino también en exteriores.

¿Funcionará el roaming con el 5G?

En Europa, al principio solo tendremos disponible el espectro que usa la tecnología Sub-6 y no la onda milimétrica. La mayoría de teléfonos e infraestructuras serán compatibles con ambas, pero puede que primero las compañías solo se centren en una de ellas.

Esto significa que lo más probable es que durante los dos primeros años el acceso a la telefonía 5G no podrá usarse con roaming en todo el mundo. Las conexiones 5G estarán limitadas, aunque posiblemente llegarán al mismo tiempo en casi toda Europa.

Antes de que desesperes, debes saber que seguirás pudiendo utilizar la cobertura 4G cuando actives el roaming, ya que todos los móviles 5G serán compatibles con el 4G. Lo único es que no podrás aprovecharte de las altas velocidades en llamadas e Internet.

¿Llegará el 5G a las zonas rurales?

La onda milimétrica resulta una buena solución en áreas muy pobladas -es decir, las ciudades-, pero lo cierto es que este tipo de tecnología es demasiado cara para extender su alcance en zonas rurales.

Eso significa que, si sales de una zona con cobertura 5G, deberás conformarte con las velocidades que ofrece la señal 4G. En cambio, sí que deberías poder usarla cuando viajes en tren, donde la cobertura suele ser algo mala.

Así, podrás ver tu serie favorita mientras viajas en Renfe sin tener que preocuparte de la conexión a Internet. Es cierto, sin embargo, que esto dependerá en gran parte en lo mucho que estén dispuesto a invertir las compañías ferroviarias en el 5G.

¿Cómo afectará el 5G a la vida de la batería?

Por ahora, lo más probable es que usar la conectividad 5G afecte a la vida de la batería de tu dispositivo conectado a esta red, aunque también existen razones para pensar lo contrario, o al menos a largo plazo.

El procesador 5G de Qualcomm ha sido diseñado para optimizar la batería de la siguiente manera: el dispositivo usaría la señal 4G menos en aquellos casos en los que se necesita el 5G para descargar o subir datos a una alta velocidad.

En teoría esto significa que el 5G no tendría que repercutir demasiado en la autonomía de la batería de tu dispositivo 5G, aunque Qualcomm recomienda que, al menos en los primeros diseños, se apueste por una batería más grande, aunque ello signifique mayor grosor.