En las últimas semanas, el internauta se ha visto sorprendido por una buena cantidad de virus. Algunos inocentes y otros muy peligrosos, su común denominador ha sido el modo de engañar a los usuarios. Pese a los consejos lanzados por la mayoría de los fabricantes de antivirus de no abrir cualquier mensaje que llegue de alguien desconocido con algún fichero adjunto, por la posibilidad de que se trate de un virus, las infecciones en determinados casos llegan a ser apabullantes. ¿El culpable? La ingeniería social desarrollada por el autor del virus, que logra engañar a los usuarios con alguna frase que engancha y no hace dudar de las intenciones malévolas. A lo largo de esta semana, Moe ha recorrido parte del tejido Internet infectando a aquellos usuarios que, engañados con técnicas de ingeniería social, han hecho correr este gusano con características propias de virus. Este gusano engañó a los usuarios con un asunto en el mensaje quizás muy provocativos como "seducción, mujer, hombre" etc., y con cuerpos de mensaje en el mismo sentido: "La mujer más bella, las imágenes de tu infidelidad, el arte de provocar".

También los ha habido con un sabor más español: el virus Operación Triunfo que, con las mismas técnicas de ingeniería social, trata de engañar a los usuarios queriéndolos hacer ver que en el e-mail se adjunta algún fichero con material relacionado con el programa televisivo. Como no podía ser de otra manera, el asunto y el cuerpo del mensaje incitan a abrir el fichero con frases como "mira esto, jajaja, te vas a reir!!".

Pero de todos los que han aparecido en los últimos días, ha sido Klez el protagonista principal. De hecho, el Centro de Alerta Temprana (CAT) ha otorgado a este virus el máximo grado de peligrosidad, con una propagación tan rápida como eficiente. Con un curriculum de 160 países infectados y unas características muy peligrosas, no sólo infecta y se reenvía a otros usuarios, sino que además es capaz de eliminar el antivirus y el software de seguridad del PC infectado. Su peligrosidad radica también en que no es necesario ejecutar el archivo adjunto, debido a un agujero de seguridad. El virus se puede expandir por una red local y se renombra con extensiones aleatorias, lo cual dificulta enormemente su detección.

Pero la gota que colma el vaso llamado Klez ha sido el mensaje que su autor ha escondido debajo de las rutinas que incluye el virus. En ellas, los fabricantes de antivirus se quedaron perplejos al descubrir algo inusual: una disculpa del autor a la vez que "exigencias" para que le ayuden a salir de una particular crisis económica (llega a indicar su salario anual, cifrado en 5.500 dólares). Este hecho resulta algo muy extraño teniendo en cuenta que, en caso de incluir alguna proclama, los autores suelen decantarse por soltar lindezas de todo tipo y nunca una demanda de empleo.