La tecnología con la que se ha llevado a cabo esta maravilla se basa en un láser que escribe los datos en femtosegundos, unidad de tiempo que equivale a la milbillonésima parte de un segundo, mediante nanopuntos distribuidos en varias capas, cada una colocada a cinco micrómetros (la millonésima parte de un metro) de la otra.

Los investigadores aseguran que los apodados como "Cristales memoria de Superman" tienen una vida casi ilimitada ya que podrían permanecer intactos durante 13.800 millones de años a una temperatura de hasta 190 ºC, aunque son capaces de superar temperaturas extremas de hasta 1.000 ºC.

"Es emocionante pensar que hemos creado la tecnología para preservar los documentos e información y almacenarla en el espacio para las generaciones futuras. Esta tecnología puede asegurar la última evidencia de nuestra civilización: todos hemos aprendido no será olvidado", ha explicado con orgullo Peter Kazansky, profesor universitario de la división que lo ha desarrollado.

Un reflexión: Si logran acelerar el proceso de lectura ¿Será este el futuro de los servicios en la nube?.