Trend Micro ha puesto en marcha una serie de medidas para mitigar los efectos negativos de Shellshock (o Virus Bash). La razón es evitar un brote generalizado, ya que esta vulnerabilidad tiene el potencial de impactar negativamente sobre 500 millones de servidores web y otros dispositivos conectados a Internet, como teléfonos móviles, routers y dispositivos médicos. Shellshock puede ser notablemente más dañino que su predecesor Heartbleed detectado a principios de este año, según Raimund Genes, CTO de Trend Micro. “Heartbleed era muy diferente en su naturaleza y comportamiento, con Shellshock las amenazas son mucho más graves”, advierte.

La estrategia integral de Trend Micro es contener la vulnerabilidad y construir defensas. Esto incluye la distribución de herramientas para ayudar a los administradores de TI a escanear y proteger los servidores, incluyendo herramientas antimalware y de seguridad web para que los usuarios finales estén protegidos.

Así, para proteger a los usuarios empresariales, Trend Micro ofrece Deep Security as a Service, que ayuda a parchear los servidores vulnerables con protección actualizada para Shellshock; Deep Security para Aplicaciones Web, que detecta si un servidor está ejecutando una aplicación web que es susceptible a la vulnerabilidad Shellshock; monitorización de red Deep Discovery, que detecta un ataque aprovechando la vulnerabilidad Shellshock en una red y alerta a los administradores de una potencial intrusión en el sistema en tiempo real; e InterScan Web Security, que avisa a los usuarios finales de los sitios que Trend Micro ha identificado como afectados por la vulnerabilidad Bash.

Respecto a los usuarios finales, tienen a su disposición herramientas gratuitas para PC, Mac y dispositivos Android, que notifican si un sitio Web está afectado por la vulnerabilidad Bash.