Según el equipo de seguridad de WatchGuard, los Estados están intensificando la ciberdefensa a medida que crecen discretamente las campañas de espionaje, así que en 2015 previsiblemente se producirán más incidentes de ciberespionaje.

Por otro lado, el malware salta de los sistemas operativos tradicionales a plataformas móviles. El malware móvil será más fuerte, por ejemplo, con ransomware personalizado.

La firma considera que se debe seguir aprovechando el cifrado siempre que sea posible. Advierte que se disparará su uso, pero también los intentos gubernamentales de romperlo.

Los ataques dirigidos contra negocios verticales rentables e interesantes serán un nuevo campo de batalla, según los expertos de WatchGuard.

Para poder defenderse, afirman que es esencial “comprender la motivación de un hacker”. En este sentido, hay que tener en cuenta que han pasado de ser chavales traviesos que exploran y experimentan a ciberactivistas que fomentan un mensaje, a criminales organizados que roban miles de millones en activos digitales, a estados-nación que lanzan campañas de espionaje a largo plazo.