Según Symantec, las empresas tienen que hacer frente, a día de hoy, a cuatro riesgos: las políticas de TI y regulaciones externas; las amenazas, tanto externas como internas; los desastres naturales y de caída del sistema; y las aplicaciones y su tiempo de respuesta. “Hasta hace no mucho, cada riesgo dependía de un departamento concreto, porque no había una visión de negocio completa”. Sin embargo, ahora el reto, según Gonzalo Landaluce, director general de Symantec Iberia, es gestionar tanto el correo electrónico como la mensajería instantánea con una visión global.

De hecho, frente a aquellos que opinan que el correo electrónico es una herramienta de comunicación “que se utiliza mal y que, por tanto, genera nuevos problemas”, Symantec defiende que el e-mail se ha convertido en una herramienta crítica puesto que, entre otras cosas, se utiliza para archivar todo tipo de información. Es más, según los datos con los que trabaja este fabricante, el 75 por ciento de la propiedad intelectual de las empresas reside en esta aplicación y casi el 80 por ciento de las organizaciones acepta confirmaciones, órdenes, transacciones y aprobaciones enviadas por e-mail. “Es decir, todo lo relevante, incluidas las reuniones y citas, se comunican y se envían por correo electrónico”.

Pero, es más, Landaluce asegura que, dentro de no mucho tiempo, el volumen de información que se gestionará por mensajería instantánea será mayor que por el correo electrónico, “pese a que muchas empresas lo prohíban”. En este contexto, desde Symantec se mantiene que la problemática del corroe electrónico se repetirá en mensajería instantánea, por lo que se recomienda iniciar su gestión.