La solución tecnológica, conocida ya como Roomonitor, permite detectar los decibelios que se encuentren por encima de lo establecido, para avisar de forma automática a sus propietarios y evitar molestias a los vecinos.

El dispositivo se vale de un sofisticado algoritmo que se recoge información sobre parámetros ambientales, horarios, e incluso registros de sensibilidad sonora. Como resultado, se crea un sistema de seguridad que alerta al propietario en su teléfono móvil cuando el ruido excesivo es producido. Además de la alerta comentada, Roomonitor ofrece a los usuarios otra posibilidad adicional que actúa a modo de agente nocturno, de tal forma que una persona pueda personarse en el apartamento para avisar a los inquilinos y tratar de resolver la incidencia de forma amistosa.

La herramienta de control ofrecida por la aplicación de móvil, permite saber cuál de sus apartamentos registra incidencias y puede resolverlas de manera fácil. La idea surge por necesidad de los creadores, los hermanos Nacho y Eduardo Sánchez, propietarios de pisos turísticos en Barcelona. El dispositivo, patentado por Roomonitor, busca convertirse en una solución práctica y económica para solucionar esta problemática tan habitual que puede darse en las grandes ciudades.