Las redes de intercambio de archivos (P2P) permitieron a los hackersrobar la información del Pentágono sobre el futuro avión de guerra Joint Strike Fighter. Unos datos que, según los expertos en seguridad, han estado disponibles durante cuatro años.

Robert Boback, CEO de la empresa Tiversa, que ofrece servicios de seguimiento de P2P, asegura que su compañía había localizado esta información en una red P2P de intercambio de archivos en enero de 2005 y que ya entonces lo comunicó al Departamento de Defensa y otras autoridades federales, quienes, de momento, no han querido pronunciarse sobre esta información.

Boback compareció como testigo en el caso que se está siguiendo por el subcomité de la oficina responsable de Energía y Comercio de Estados Unidos sobre dos nuevas propuestas legislativas, una de ellas relativas a los intercambios P2P.

Según un portavoz de la compañía, la información del avión Joint Strike Fighter se filtró de ordenadores que pertenecían a un contratante de Defensa, por lo que niega que China esté detrás de este robo, como se presuponía en un principio. Es más, según esta empresa, los ordenadores estaban situados en Georgia y en Irlanda. 

avión joint strike fighter