ISACA ha publicado los resultados de su Estudio de Seguridad de Pagos Móviles 2015, según el cual un 87% de expertos en seguridad informática espera un incremento de la filtración de datos de pagos móviles durante los próximos 12 meses, si bien el 42 por ciento utilizó este método de pago en 2015.

Fruto de una encuesta realizada a 900 expertos en seguridad, el estudio señala asimismo que el sólo el 23 por ciento cree que los pagos móviles permiten mantener la seguridad de la información personal, mientras que el 47 por ciento afirma que no son seguros. Respecto al método de pago más seguro, el 89 por ciento considera que es el dinero en efectivo, pero sólo el 9% prefiere usarlo.

"Los pagos móviles representan la última frontera en la elección que hacemos al equilibrar los riesgos de seguridad, privacidad y comodidad", afirma John Pironti, asesor de riesgos en ISACA y presidente de IP Architects. "Los miembros de ISACA, que son algunos de los mayores profesionales de ciber-riesgos del mundo, están utilizando los pagos móviles y al mismo tiempo identifican y contemplan sus potenciales riesgos de seguridad. Esto demuestra que el miedo al robo de identidad o a una fuga de datos no está desacelerando su adopción y no debería hacerlo, siempre y cuando el riesgo se gestione correctamente y con las medidas de seguridad efectivas y pertinentes”.

Los expertos en seguridad encuestados señalaron cuáles las mayores vulnerabilidades asociadas con los pagos móviles, empezado por el uso de WiFi público (26 por ciento), el robo o pérdida del dispositivo (21 por ciento), el phishing (18 por ciento), y las contraseñas débiles (13 por ciento). Para ellos, las formas más efectivas de hacer los pagos móviles más seguros son el uso de la autenticación de dos factores (para un 66 por ciento), y los códigos de autenticación de corto plazo (para un 18 por ciento).