El problema respecto a la mayoría de preguntas de autentificación reside en el hecho de que con el auge de las redes sociales los usuarios tienden a compartir mucha información sobre su vida personal por lo que encontrar la respuesta a muchas de estas preguntas puede convertirse en un juego muy fácil, sobre todo a la hora de acertar nombres y apellidos. Con lo cual adivinar las respuestas a las preguntas de autentificación de otros usuarios puede acabar con nuestras cuentas y nuestras contraseñas. No obstante, las cuestiones de autentificación constituyen una capa de seguridad más, por fina que sea aunque la parte más compleja de la ecuación pregunta de autentificación, contraseña siempre tiene que residir en la clave de seguridad. Y tiene que estar compuesta por información que no sea fácil de relacionar con nosotros. Una posible solución a la debilidad de las preguntas de autentificación puede ser el generar una respuesta ficticia que no tenga nada que ver con nosotros, como cambiar el nombre del colegio al que fuimos, o el nombre de nuestra mascota, aunque deberemos realizar un mayor esfuerzo para recordar la respuesta.

Asimismo, existen servicios que permiten a los usuarios inventar sus propias preguntas, de forma que resulta mucho más difícil acertar o siquiera especular con una posible respuesta. seguridad