Durante el último mes, hemos puesto a prueba la usabilidad y manejo del nuevo sistema operativo Windows 8 Developer Preview, en diferentes versiones de equipos, tanto en un ordenador PC, como en un tablet (Acer Iconia Tab), con el fin de comprobar las mejoras y desvelar nuestra toma de contacto con el que será el futuro sistema operativo de Microsoft.

Son muchas las esperanzas puestas por Microsoft en su nueva versión de sistema operativo, aquella con la que pretende mantener la hegemonía en los ordenadores de sobremesa y portátiles, y hacerla extensible del mismo modo a los dispositivos tablet, donde Android y Apple siguen acaparando una gran cuota de mercado. Microsoft ha insistido en multitud de ocasiones en que su nueva versión de sistema operativo vendrá en forma de talla única, es decir, que de una vez por todas se unificarán sus versiones para servir a prácticamente cualquier dispositivo informático, y siempre teniendo en cuenta que se identificará muy especialmente con los que posean pantalla táctil. En este punto, como hemos podido comprobar, Microsoft apuesta claramente por incorporar una pantalla táctil a la fabricación de cualquier dispositivos, incluyendo el PC u ordenador de sobremesa que estamos acostumbrados a utilizar. ¿Conseguirá, como en otras ocasiones, revolucionar la experiencia de uso del PC? Os contamos nuestra experiencia del día a día vivida con dos equipos en los que hemos instalado Windows 8 Developer Preview.

Windows 8 en tablet

Con el fin de comprobar la experiencia de manejo en un equipo de este tipo, hemos utilizado el tablet Acer Iconia Tab W500, el cual es comercializado actualmente con la versión de sistema operativo Windows 7. Nos hemos descargado la imagen ISO preliminar de “Windows 8 Developer Preview”, la que se encuentra disponible en la página web de Microsoft, y hemos procedido a crear una llave USB con boot de arranque, con el fin de que podamos utilizarla para instalarla en el tablet de Acer. También habría sido posible utilizar una unidad óptica externa a través de su puerto USB, pero ya que su BIOS lo admite, nos ha resultado más rápido y sencillo la instalación desde un dispositivo tipo Pendrive.

El proceso de instalación no supera la media hora, y comprobamos al iniciarse el sistema operativo por vez primera que el tablet gana en velocidad de arranque. Si con Windows 7 manejamos tiempos nunca inferiores a los 26 segundos, con Windows 8 el dispositivo gana en agilidad y disponibilidad, encontrándolo disponible en apenas 12 segundos desde que pulsamos el pulsador de inicio (prácticamente la mitad de tiempo utilizando el mismo hardware).

En cuanto al acceso y la verificación de usuario, Windows 8 contempla la posibilidad de acceder al sistema operativo mediante contraseña tradicional, por un número de identificación personal o incluso por imagen. En este último punto entra en juego el sistema de reproducir una secuencia de movimientos correcta, al estilo de lo que se comienza a implementar en los teléfonos móviles.

Interfaz Metro UI

El siguiente paso es destacar las novedades que apreciamos sobre su nueva interfaz conocida como Metro UI. El Iconia dispone de una única tecla física en su frontal de la pantalla identificada como la típica de Windows. Pulsa sobre ella y al instante se lanzará la nueva interfaz basada en hubs o baldosas gráficas interactivas con actualización de información en tiempo real. Para los que hayan manejado algún teléfono smartphone con Windows Phone 7 les resultará tremendamente familiar esta nueva forma de desplegar el acceso a aplicaciones. Comprobamos que la pantalla se desplaza en sentido horizontal con una gran rapidez y velocidad de respuesta que hasta ahora no habíamos observado en el Iconia con Windows 7. Esto hace prever que Windows 8 correrá incluso en dispositivos de baja potencia de hace un par de años, o con procesadores actuales pero de inferiores prestaciones, como son los modelos ARM, de los que se ha confirmado su compatibilidad. Los widgets de cada hub actualizan su información en vivo sin necesidad de tener que entrar en la respectiva aplicación. La relacionada con noticias se sincroniza con tus últimos feeds RSS, mientras que bajo el hub de redes sociales quedan englobadas Twitter y Facebook, así como las que queramos agrupar bajo una interfaz común, como sucede actualmente en Windows Phone 7.5. De cualquier modo, nos dimos cuenta a lo largo de los días que hay aplicaciones como Calendario o Tiempo a las que casi nunca tendrás la necesidad de acceder a la aplicación completa.

La ubicación de los Hubs puede ser modificada, así como el tamaño de cada ventana en función de la información que muestren. Mantenla pulsada durante unos segundos y podrás reagrupar los accesos a tu gusto, eliminarlas del menú Metro o crear nuevos accesos dentro del grupo de juegos o Trabajo. Estas aplicaciones englobadas bajo Metro son una nueva clase de software de Windows totalmente independiente de las aplicaciones Win32 de toda la vida. Dichas aplicaciones pueden ser desarrolladas en lenguajes tradicionales como C++, a pesar de que Microsoft está promoviendo el hecho de que sus desarrolladores trabajen en plataformas HTML, CSS o JavaScript, dado que si se encuentran escritas en lenguajes web estándar, no será necesario volver a compilarlas para dispositivos basados en procesadores ARM.

Localización de aplicaciones

Para retroceder al escritorio habitual de Windows, basta con pulsar de nuevo el botón de Windows, ya que no hay barra de tareas de Windows en modo Metro, que permita reducir o maximizar los hub. De hecho, a menos que accedamos manualmente al Administrador de Tareas mediante “Ctrl+ALt+Supr” y cerremos la aplicación deseada, no hay forma de matar una aplicación Metro. Windows actúa de manera que suspende las aplicaciones inactivas de fondo, con el fin de optimizar el uso de la memoria y evitando que acaparen ciclos de reloj de la CPU innecesarios, reduciendo el rendimiento general del sistema. Resulta muy cómodo crear accesos directos de cualquier aplicación o fichero, incluso de páginas Web determinadas, acelerando el acceso a los sitios Web más habitualmente visitados.

Respecto a los dispositivos que contemplen la resolución de pantalla de 1366 x 768 píxeles, decir que es posible incluso ejecutar aplicaciones Metro de manera simultánea, consumiendo una de ellas las tres cuartas partes de la pantalla, y la otra quedando en uno de los laterales. De esta manera, es posible ver un vídeo mientras se mantiene la ventana de Twitter con los twitts que interesen. Es otro de los aspectos que dejan entrever que Microsoft apuesta por potenciar el entorno multitarea.

Detectamos que lo que continúa siendo un gran acierto es el método que ofrece Windows para localizar las cosas, ya sean aplicaciones, ajustes o ficheros. Dentro incluso de la interfaz de Metro, prueba a escribir cualquier nombre o texto y automáticamente irán apareciendo todas las referencias asociadas. Con el fin de facilitar su localización, el usuario puede filtrarlas por Apps, ajustes del sistema, o bien, ficheros almacenados en el equipo. A nosotros nos permitió localizar aplicaciones como Paint o la calculadora de Windows, sin tener que hacernos líos. Y es que ahora al pulsar el icono de Windows, la interfaz responde lanzando la interfaz Metro, y no accediendo a las aplicaciones y tareas habituales recientemente utilizadas.

Tienda Windows Store

Las aplicaciones Metro estarán disponibles únicamente a través de la tienda on-line de Microsoft. Por el momento no se ha habilitado el acceso, por lo que no podemos informar al respecto. Como viene sucediendo con sus rivales, como Android Market o la App Store de Apple, Microsoft ofrecerá tanto aplicaciones gratuitas como de pago, sin informar hasta el momento las condiciones y términos legales.

Del mismo modo, Microsoft planea ofrecer Apps para los equipos de sobremesa tradicionales en la Windows Store, con el fin de proveer las nuevas Apps a la interfaz Metro. Estas aplicaciones difieren de las tradicionales Win32, ya que cuentan con sus propias API especiales.

La idea que tiene Microsoft de sus Apps es que puedan ser sincronizadas entre todos tus dispositivos Windows 8 que se encuentren asociados a una cuenta determinada de Windows Live ID, ya se trate de un teléfono smartphone, de una tableta, o bien de un ordenador de sobremesa. De alguna manera Microsoft controlará el número de equipos en la que sea utilizada, para prevenir de que puedas compartir la aplicación con amigos o familiares. Con esta distribución, será posible continuar el trabajo o la partida de juego en uno u otro equipo, en función de donde nos encontremos, siendo suficiente la conexión a Internet del dispositivo.

Manejando textos

Como muchos sabrán, el Acer Iconia que utilizamos para las pruebas se comercializa con una base tipo docking que incluye teclado QWERTY completo con control de trackpoint y su botonera, excluyendo el área touchpad por factores de diseño. Windows 8 reconoció al primer instante el teclado y sus correspondientes puertos, que quedaron habilitados para su uso. Por ejemplo, si pinchas una llave USB mientras tienes abierta la interfaz Metro de Windows 8, se abre una ventana a modo de pop-up que nos pregunta qué deseamos hacer con el nuevo dispositivo. En el caso de que estemos trabajando con la ventana “desktop” de Windows, el sistema procederá del mismo modo a como se venía haciendo hasta ahora.

Cuando nos encontramos con la necesidad de introducir texto mediante el teclado virtual que aparece en pantalla, al tratarse de manejar la tableta sin teclado físico, vemos cómo las teclas de gran tamaño se visualizan aprovechando toda el área de la pantalla, y no como sucede con los terminales Windows Phone, que no aprovechan el ancho completo de la misma. Para la selección de texto, aparecen unos bordes en forma de círculo que permiten situarnos en el carácter deseado para desplegar las funciones de cortar, copiar, o pegar la sección de texto deseado. El teclado también puede ser dividido en dos partes, una a cada lado si utilizamos en tablet en posición horizontal, para que pueda ser manejado por los dedos pulgares, o porque directamente resulte más cómodo de manejar de este modo.

Windows 8 en PC y portátiles

La respuesta a la pregunta de si se repite experiencia de uso de Windows 8 en un PC o portátil sin pantalla táctil, con respecto a un tablet, parece clara, aunque tenemos que añadir que rápidamente uno se acostumbra a desplazarse por los diferentes Hubs o baldosas de la interfaz Metro utilizando los cursores del teclado, o la rueda “scroll” del ratón. Esta última opción resulta tremendamente rápida. En ordenadores x86 y x64, las aplicaciones que estamos acostumbrados a utilizar como Microsoft Office Word, Excel, Adobe Photoshop o de tipo CAD/CAM todavía se ejecutan en modo de escritorio habitual. Cuando deseamos llegar a ellas es posible acceder desde la pantalla de inicio, como estamos acostumbrados a hacerlo en las versiones actuales de Windows 7.

Aunque es evidente que Windows 8 gana enteros al ser manejado a través de una pantalla táctil, es necesario hablar de toda la serie de equipos portátiles y ordenadores de sobremesa que van a seguir comercializándose y utilizándose mediante el ratón y el teclado. Para ellos, Windows 8 también promete novedades que permitan una mayor interacción entre sistema operativo y hardware.

Utilizamos un ordenador PC típico con la última generación de procesadores Intel Core y comprobamos que, tras su instalación, no tuvimos mayor problema con los drivers de los dispositivos, siempre que sean componentes compatibles que lleven cierto tiempo en el mercado. Para movernos por la interfaz Metro, podemos utilizar las teclas de dirección que nos permiten saltar entre una y otra App. Si lo que queremos es saltar de una pantalla a otra de forma rápida, podemos recurrir a AvPág y RePág. No obstante, la mejor experiencia se obtiene con la rueda o “scroll” del ratón, que permite movernos de forma ágil en todas ellas. Con la combinación de teclas Alt+TAB podremos habilitar el modo multitarea, visualizando en diminuto cada una de las aplicaciones abiertas con el fin de poder saltar de una a otra. Se elimina el típico efecto 3D que teníamos en Windows 7 con la combinación Win+TAB, pero a cambio resulta muy práctico.

Cuando hacemos clic sobre el icono de Windows, no sucede como en anteriores versiones de Windows, que se despliega el menú completo, sino que accedemos a la interfaz Metro. Situando el puntero en la esquina inferior izquierda conseguimos que se despliegue un pequeño menú que permite controlar los dispositivos, acceder a los ajustes generales del sistema o lanzar búsquedas. Los ajustes del sistema permiten rápidamente acceder a la configuración de redes WiFi, manejar el volumen y brillo, así como incorporar dispositivos o impresoras al sistema. Todo ello bajo una ventana con fondo verde que previsiblemente mejorará de aspecto en la versión final del sistema operativo.

Nuevo Task Manager

De cara a los usuarios avanzados profesionales, hay que decir que el nuevo “Administrador de Tareas” permite controlar con mayor detalle el uso de recursos que lleva a cabo cada aplicación, los servicios que se encuentran activados, así como el carga de la CPU, uso de la red Ethernet o de la memoria en forma de gráficos. La información se presenta como puede apreciarse en las imágenes con códigos de colores para ayudar a interpretar rápidamente la fuente. Mediante la opción de “App History” es posible hacer un seguimiento de cada aplicación, con tiempos de uso, porcentaje de tráfico de datos empleado, así como otra serie de factores. Es posible ver los servicios asociados a cada proceso en una pantalla común.

Del mismo modo, otra gran funcionalidad añadida son las opciones Multi-Monitor incorporadas al sistema operativo, haciéndolas mucho más flexibles que antes. Probamos con nuestro equipo de sobremesa de pruebas cómo es posible anclar a uno de los monitores la pantalla de inicio de Windows, mientras que en la otra quede ubicado el escritorio. También podemos fijar una imagen panorámica en las diferentes pantallas, sin tener que utilizar una común para todas ellas. Se mantiene la posibilidad de tener duplicada la barra de herramientas en ambos monitores o en uno solo. Digamos que es posible jugar en mayor medida con el driver que controla las salidas gráficas de los monitores.

Restauración de Windows 8

De cara a poder restablecer el sistema de forma inmediata o dejarlo con los ajustes definidos de fábrica, Windows 8 viene con un número de opciones de recuperación. Según hemos podido comprobar, será posible hacer un reset básico, el cual nos concederá una opción de restaurar el sistema manteniendo intactos los documentos almacenados en el disco, además de cuentas de correo, ajustes personales de configuración y aplicaciones Metro que hayan sido descargadas de la tienda Windows Store.

También hay novedades en lo que a un reset avanzado se refiere. Podemos restablecer por completo el equipo, restaurándolo al estado original en el que se encontraba cuando el equipo fue adquirido nuevo. De igual forma, es posible crear un disco de restauración, para que el usuario pueda crearlo en el momento que considere oportuno con su configuración ya personalizada.

Cómo actuará Windows Update

Algo que ha aprendido Microsoft con las actualizaciones durante estos últimos años es que nadie quiere ser interrumpido cuando está realizando alguna tarea importante. Por ello, en la nueva versión, sin que se quede el equipo anticuado, Windows 8 se encarga de mantenerlo actualizado, incluyendo las actividades de mantenimiento principales en un primer instante, y dejando para momentos menos estresantes del equipo el resto de actualizaciones menos relevantes. Del mismo modo, las actualizaciones que requieren de un reinicio del sistema, aquellas que son inevitables, uno podrá escoger el momento más conveniente. Como conclusión, Microsoft promete que, como ha ido sucediendo con la actualización de ficheros de firmas de los programas antivirus, éstas se llevarán a cabo en segundo plano y sin que afecten para nada al rendimiento general del sistema.

Rendimientos

Los requisitos de Windows 8 son mucho menos exigentes que su predecesor, con lo que de alguna manera, se impulsará el uso del sistema en equipos que pudiesen quedar algo obsoletos. Microsoft afirma haber reducido drásticamente los tiempos de arranque, y como mencionamos en el reportaje, los tiempos así lo confirman. Nuestro equipo de sobremesa levanta el sistema en 13 segundos hasta llegar a la pantalla de “desbloqueo o log-in”, y 19 segundos para llegar a la pantalla principal de la interfaz Metro.

La recuperación del sistema de su estado de hibernación es instantánea, casi a la velocidad del rayo, como viene sucediendo con los tablet de Android, y sin que tengamos que esperar para el acceso a los discos duros.

Conclusiones

Como hemos podido ver, aunque los cambios principales son de fondo, exceptuando el apartado de la interfaz Metro y sus aplicaciones asociadas, la modernización y el hecho de presentar una interfaz mejorada de cara a dispositivos con pantalla táctil, suponen una mejora cuantitativa de cara al usuario. El hecho de mantener una versión común para todo tipo de dispositivos, es interesante de cara a poder seguir utilizando el escritorio tradicional de Windows como siempre lo hemos conocido. Sin embargo, no parece que tenga mucho sentido que esta opción siga estando disponible en dispositivos tablet con escaso tamaño de pantalla, donde los iconos siguen siendo minúsculos para su manejo.

Pero es evidente que ya se trata de ordenadores, de portátiles, de híbridos así como de portátiles convertibles, este nuevo sistema operativo da nueva vida a los sistemas que combinan el teclado y el ratón con una interfaz táctil, un mercado en el que sin duda Microsoft quiere potenciar su presencia.

Microsoft dijo durante la presentación de su versión preliminar, que una pantalla sin posibilidad de ser manejada de manera táctil está muerta, y tras pasar el último mes utilizando Windows 8 tanto en un equipo de sobremesa, como con el tablet Iconia Tab W500 de Acer, les puedo asegurar que la idea de implementar pantalla táctil de serie a todos los portátiles no parece ser tan descabellada. Veremos lo que nos depara el futuro.

Gestión de la memoria RAM

---------------------------------------

Microsoft ha trabajado en el desarrollo con la finalidad clave de poder aligerar la huella que deja el sistema operativo en la memoria RAM del sistema, con el fin de que la carga de trabajo para los equipos sea inferior a la actual, ya sea en ordenadores de sobremesa, como en equipos tablet o dispositivos similares. En el argot técnico, este fenómeno suele denominarse como huella de memoria que el sistema operativo llega a consumir para su funcionamiento, como sucede con cualquiera de las aplicaciones que son ejecutadas. Es un factor que resulta determinante, dado que los usuarios cada vez desean en mayor medida poder ejecutar aplicaciones al unísono o en modo multitarea, y en sistemas actuales que suelen disponer de 1 ó 2 GB de memoria RAM.

Steven Sinofsky, presidente de la división de Windows, destaca, en su blog oficial de MSDN, que aspectos como el uso de memoria, han resultado fundamentales en el desarrollo del nuevo sistema operativo. También añade que han reducido significativamente los requerimientos de memoria y tiempo de ejecución con la finalidad de aligerar la carga del núcleo del sistema. En su blog, es posible encontrar diversos métodos para reducir la huella de memoria del sistema operativo y la mejora conseguida entre un sistema con Windows 7 SP1 y otro con Windows 8. Un ejemplo claro es la combinación del uso de memoria, de modo que el sistema operativo se encarga de eliminar procesos duplicados, liberando espacio y creando versiones adicionales si los programas requieren de su ejecución en modo privado. Algunos procesos como el de Plug and Play o Windows Update, se activarán sólo cuando sea estrictamente necesario, evitando su puesta en marcha de manera constante desde que el sistema operativo es iniciado, como ocurre actualmente con Windows 7. Otras mejoras tienen que ver con la priorización de procesos. Si una nueva aplicación es abierta, y la memoria está agotándose, la recientemente lanzada tendrá mayor prioridad que las tareas que corren en segundo plano, con el fin de hacer conseguir que responda lo mejor posible para la tarea que desarrolle.

Programación de Apps

--------------------------------

Los desarrolladores Web pueden utilizar código HTML5, CSS3 así como extensiones JavaScript para crear aplicaciones nativas. Los desarrolladores que formen parte de .NET pueden utilizar XAML, C # o Visual Basic para crear aplicaciones bajo interfaz Metro. Del mismo modo, el mundo de los juegos puede utilizar las API DirectX 11.1 de Microsoft para conseguir espectaculares gráficos y efectos que puedan ser interpretados y reproducidos por los últimos modelos de chips gráficos. Los desarrolladores encargados de trabajar y mejorar los drivers pueden utilizar el nuevo entorno de sistema operativo integrado Microsoft Visual Studio para aumentar la productividad.

Windows 8 ofrece opciones creativas para que la aplicación se adapte de forma dinámica el tamaño de pantalla que tengamos entre manos, teniendo en cuenta los aspectos de cambio de orientación y las diferentes capacidades de visualización con CSS3. Estas características mejoran en los siguientes aspectos:

Animación: Es posible desplegar efectos de visualización como niebla, sombras o fuego, así como elementos animados bajo HTML5 y CSS3 que encarnan el estilo Metro. Es posible aprovechar un amplio número de animaciones ya predefinidas que facilitan la labor a los desarrolladores.

Transformaciones 3D: Si en el pasado era necesario crear estos efectos con código nativo, ahora es posible utilizar código HTML5 o CSS3. La pista de la caja es flexible, de modo que los contenedores creados pueden adaptarse proporcionalmente al espacio de diseño del código HTML5.

Diseño: La posición y el tamaño de los elementos contenidos en las celdas de una estructura de red pueden definirse como unidades fraccionarias o automáticas. También pueden manejarse varias columnas de diseño bajo una columna de código HTML5, lo que potencia las posibilidades de creación de aplicaciones con diversas columnas en las que se muestra la información.